Asaja Castilla-La Mancha ha reclamado que la futura Política Agraria Común (PAC) mantenga las ayudas directas destinadas a agricultores y ganaderos y rechaza que parte de estos fondos pueda utilizarse para financiar otras políticas de desarrollo rural.
La organización agraria defiende que la próxima PAC conserve dos pilares diferenciados y con financiación suficiente para cada uno, de manera que los recursos destinados a quienes mantienen explotaciones agrarias permanezcan vinculados a la actividad productiva.
En concreto, Asaja considera «intocable» el primer pilar, que tradicionalmente ha incluido la ayuda básica a la renta, las ayudas asociadas y los pagos complementarios destinados a los jóvenes agricultores. Por ello, rechaza que se detraiga «un solo euro» de estas partidas para financiar intervenciones de desarrollo rural u otras políticas.
La organización sostiene que las ayudas destinadas directamente a quienes producen alimentos contribuyen también al mantenimiento de la actividad económica y del empleo en los pueblos. «Si no hay actividad económica en los pueblos, el pueblo termina muriendo», ha señalado el presidente de Asaja Castilla-La Mancha, José María Fresneda.
Asaja ha aprovechado este posicionamiento para reclamar más diálogo a la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural ante las negociaciones del Marco Financiero Plurianual 2028-2034. La organización critica que no se haya impulsado un proceso de consenso con los representantes del sector para fijar una posición común en defensa de los agricultores y ganaderos de Castilla-La Mancha.
Estas reivindicaciones se trasladarán también a la calle. Asaja mantiene convocada una concentración el próximo 6 de octubre en Toledo, dentro de las movilizaciones agrarias previstas a nivel nacional.
La organización pretende reclamar en esa protesta una política agraria con recursos suficientes y que, según su planteamiento, vuelva a situar a agricultores y ganaderos en el centro de las decisiones sobre la futura PAC.

