La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha ha reunido este martes al sector regional del bovino para informar de la situación epidemiológica, después de que el Laboratorio Nacional de Referencia de Algete haya confirmado la presencia del virus Shamonda en cuatro explotaciones de bovino de leche de la provincia de Toledo. Durante el encuentro también se ha abordado la situación de la brucelosis bovina, de la que actualmente no existen casos en Castilla-La Mancha.
La directora general de Ordenación Agropecuaria, Lydia Benítez, ha explicado que la confirmación de los casos de Shamonda se ha producido este mismo martes y afecta a explotaciones situadas en Montearagón, Castillo de Bayuela y El Bercial.
Las muestras fueron tomadas la pasada semana después de detectarse en los animales una sintomatología compatible con la enfermedad y remitidas posteriormente al Laboratorio Nacional de Referencia de Algete. Los análisis han confirmado finalmente la presencia del virus en cuatro explotaciones de bovino de leche.
“Ante esta situación, lo primero que queremos es trasladar de primera mano la información a los ganaderos de bovino de leche, para estar lo más coordinados posible”, ha señalado Benítez. La responsable regional ha pedido a los profesionales que comuniquen la situación y los síntomas que puedan presentar sus animales para conocer la evolución de la enfermedad y “determinar cómo trabajar de cara a las próximas semanas y meses”.
Sin riesgo para el consumo de leche y carne
La directora general ha trasladado al sector “un mensaje de tranquilidad y de comunicación constante con la Administración y con los veterinarios de explotación”. La Consejería mantendrá informados a los ganaderos sobre las novedades que facilite el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para realizar un seguimiento conjunto de la evolución del virus.
Benítez ha incidido especialmente en que la enfermedad no supone un problema para el consumidor. “Es importante que se sepa que no afecta a la calidad de la leche ni de la carne, y por tanto no tiene ningún riesgo para el consumo de las personas”, ha afirmado.
El virus Shamonda es una enfermedad transmitida por vectores que, según ha explicado la directora general, “ahora mismo no está categorizada” y su detección “no implica sacrificio de la explotación”.
Entre los síntomas observados se encuentran fiebre, diarrea y una reducción de la producción de leche que puede situarse alrededor del 20 por ciento, aunque en algunos casos puede ser superior.
La Dirección General de Ordenación Agropecuaria continuará con la vigilancia de la enfermedad y trabajará coordinadamente con la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria (RASVE) y el Ministerio para determinar las actuaciones que puedan ser necesarias en función de su evolución.
Castilla-La Mancha no registra casos de brucelosis bovina
La reunión también ha servido para analizar la situación de la brucelosis bovina. Actualmente no existe ningún caso en Castilla-La Mancha, aunque Extremadura ha registrado cuatro focos en explotaciones de bovino.
Ante esta situación, la Administración regional ha revisado de forma preventiva los movimientos de animales procedentes de la comunidad vecina. Benítez ha indicado que “se han trazado los movimientos de animales que hayan podido venir desde la comunidad autónoma afectada” y ha asegurado que “afortunadamente, no tenemos ningún movimiento de riesgo y, por tanto, ninguna sospecha de que pudiéramos tener esta enfermedad en nuestra región”.
Segundo caso de lengua azul del serotipo 8 en la región
Al margen de la reunión con el sector bovino, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha confirmado un nuevo caso de lengua azul del serotipo 8 en Tarazona de la Mancha (Albacete), en una explotación de ovino y caprino. La presencia del virus se ha confirmado en un solo animal.
Se trata del segundo caso del serotipo 8 detectado en Castilla-La Mancha, después del registrado la pasada semana en Malagón, en la provincia de Ciudad Real.
Benítez ha señalado que la Consejería mantiene un contacto permanente con el sector para comunicar la evolución epidemiológica y ha recordado que, desde la primavera, coincidiendo con el periodo de mayor actividad del vector transmisor, “nos mantenemos en alerta y muy vigilantes ante la evolución de la enfermedad”.
La Consejería insiste además en la vacunación como principal herramienta para reducir la transmisión y el impacto de la lengua azul en las explotaciones. Aunque la vacunación es voluntaria, el Gobierno regional mantiene la financiación del 100 por cien de su coste y aporta 0,20 euros por cada dosis administrada.
Para estas actuaciones se destinarán dos millones de euros a través de las ayudas dirigidas a las asociaciones de Defensa Sanitaria Ganadera.

