Castilla-La Mancha se ha situado entre las comunidades con mayor implicación en la donación de médula ósea. La región ocupa la tercera posición de España por número de donantes incorporados al registro por cada 100.000 habitantes, según los últimos datos difundidos por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT).
La tasa castellanomanchega alcanza los 301,8 donantes por cada 100.000 habitantes, únicamente por debajo de Extremadura, con 465,6, y Murcia, con 317,3. En números absolutos son Cataluña, Madrid y Andalucía las comunidades que registran más incorporaciones.
Los datos se han dado a conocer con motivo del Día Mundial del Donante de Médula Ósea, en un momento en el que el Registro Español de Donantes de Médula Ósea (REDMO) se acerca ya a las 533.000 personas inscritas.
Solo durante los primeros ocho meses de 2026 se han incorporado al registro 18.766 nuevos donantes en España, una media de 77 cada día. El REDMO suma actualmente 532.996 personas y algo más de la mitad tiene menos de 40 años.
La incorporación de donantes más jóvenes es precisamente uno de los objetivos del programa. En 2012, los menores de 40 años suponían el 30 % del registro, mientras que actualmente representan el 52 %. La edad media de quienes se incorporaron durante 2025 fue de 27 años.
También ha mejorado la posibilidad de encontrar un donante compatible. Según la ONT, actualmente alcanza el 90 %, frente al 82 % registrado en 2012, mientras que el tiempo medio de búsqueda se ha reducido hasta los 26 días.
Además, donar médula no implica necesariamente una punción. En la actualidad, ocho de cada diez donaciones se realizan mediante sangre periférica, según los datos facilitados por la ONT.
Durante 2025, un total de 486 personas inscritas en el registro español hicieron efectiva su donación para pacientes de España y otros 29 países, un 14 % más que el año anterior y la cifra más elevada registrada hasta ahora.
La solidaridad también cruzó fronteras: las donaciones gestionadas desde España permitieron atender durante 2025 a 270 pacientes de otros 29 países, además de contribuir a los tratamientos realizados dentro del territorio nacional.
El aumento de las inscripciones, junto con las mejoras en la caracterización genética y la incorporación de personas más jóvenes, está permitiendo ampliar las posibilidades de encontrar un donante compatible cuando un paciente necesita un trasplante.

