Castilla-La Mancha ha comenzado a incorporar transfusiones de sangre en sus UVI móviles, lo que permitirá iniciar este tratamiento en pacientes críticos antes de que lleguen al hospital. El despliegue ha comenzado en Guadalajara y se extenderá inicialmente a una unidad de cada provincia.
La UVI móvil de Guadalajara capital es la primera equipada para realizar estas transfusiones. El objetivo es poder actuar ante hemorragias graves en el propio lugar de la emergencia y durante el traslado, ganando tiempo en situaciones en las que la atención inmediata resulta especialmente importante.
El sistema está pensado para emergencias como accidentes de tráfico, politraumatismos, accidentes laborales, precipitaciones, hemorragias gastrointestinales graves o roturas de aneurisma aórtico. Para ello se utilizará sangre del grupo 0 negativo, universalmente compatible, además de fibrinógeno para determinados pacientes.
Según la evidencia científica recogida en el programa, por cada minuto de retraso en la activación de un protocolo de transfusión masiva, la mortalidad aumenta aproximadamente un 5 %. La transfusión precoz busca estabilizar al paciente, recuperar la capacidad de transportar oxígeno en la sangre y reducir el riesgo de fallo multiorgánico antes de llegar al hospital.
Castilla-La Mancha ya cuenta con experiencia en este tipo de asistencia. La transfusión prehospitalaria comenzó en 2014 en el helicóptero sanitario de Ciudad Real, se amplió en 2022 al de Cuenca y desde el pasado mes de junio está disponible en los cuatro helicópteros sanitarios del Sescam, tras incorporarse Toledo y Albacete. Hasta principios de agosto se habían realizado 137 transfusiones prehospitalarias en la región.
La principal novedad ahora es trasladar esta capacidad de los helicópteros a los recursos terrestres. El director gerente del Sescam, Alberto Jara, ha señalado que Castilla-La Mancha se convierte así en la primera comunidad autónoma en incorporar esta prestación a las UVI móviles de su sistema público de emergencias.
La unidad de Guadalajara ha sido equipada con sistemas específicos para conservar, transportar y calentar la sangre, además de dispositivos que controlan continuamente su temperatura y estado. La inversión en este equipamiento ronda los 5.753 euros y el Hospital Universitario de Guadalajara se encargará del suministro y reposición de los concentrados de hematíes.
El siguiente paso será extender el sistema por Castilla-La Mancha. Tras Guadalajara, está previsto que llegue a Albacete en diciembre de 2026, Toledo en enero de 2027, Cuenca en febrero y Ciudad Real en marzo.
Una vez que las cinco provincias dispongan de una UVI móvil con capacidad para realizar transfusiones, el Sescam evaluará el funcionamiento del programa y estudiará su posible ampliación a otros recursos de emergencias de Castilla-La Mancha.

