El Hospital Universitario Mancha Centro de Alcázar de San Juan ha incorporado un nuevo neuronavegador al Servicio de Otorrinolaringología, una tecnología diseñada para aumentar la precisión y la seguridad en intervenciones quirúrgicas especialmente complejas.
El nuevo equipo ha supuesto una inversión de 120.000 euros y funciona, según explica el doctor Jesús Cabra, como una especie de «GPS quirúrgico». El sistema permite al especialista conocer con gran precisión dónde se encuentra el extremo de los instrumentos mientras está operando.
Antes de la intervención se crea un «mapa» del paciente utilizando imágenes obtenidas mediante TAC o resonancia magnética. Una vez en quirófano, un sistema de cámaras y señales ópticas localiza los instrumentos y combina su posición con esas imágenes previas, permitiendo al cirujano visualizar en tiempo real la zona sobre la que trabaja.
Esta precisión cobra especial importancia cuando la intervención se realiza cerca de estructuras especialmente delicadas, como la órbita del ojo, la meninge o la fosa cerebral anterior. «A mayor dificultad de la técnica quirúrgica, más beneficio en términos de seguridad aporta», señala Cabra.
El neuronavegador se utilizará principalmente en cirugía endoscópica de la nariz y los senos paranasales. Entre sus aplicaciones se encuentran las intervenciones por poliposis nasal, las cirugías complejas del seno frontal, el cierre de fístulas de líquido cefalorraquídeo y las descompresiones de la órbita y del nervio óptico.
También resulta especialmente útil en pacientes que ya han pasado anteriormente por el quirófano, puesto que su anatomía puede haber quedado modificada. El especialista destaca que el equipo aporta «un doble sistema de seguridad, añadido al conocimiento anatómico del cirujano».
Además, en colaboración con la Unidad del Dolor, esta tecnología ha permitido desarrollar una técnica para aplicar radiofrecuencia en el ganglio de Gasser en determinados pacientes con neuralgia del trigémino.
El Servicio de Otorrinolaringología calcula que entre tres y cuatro pacientes al mes podrán beneficiarse del nuevo equipo en el Mancha Centro. Para el doctor Cabra, disponer de esta tecnología supone «seguridad para el paciente y desarrollo profesional para los facultativos», al permitir abordar intervenciones de mayor complejidad con más garantías.

