ASAJA Castilla-La Mancha ha alertado de la que considera «la mayor crisis del ovino manchego de la historia», con explotaciones que, según denuncia, están recibiendo por la leche precios inferiores a sus costes de producción y una producción que en 2026 será un 25 % menor que la registrada hace dos años.
La organización agraria sostiene que la subida de los gastos de las explotaciones y la presión de la industria han agravado los problemas de rentabilidad. «Esta falta de rentabilidad está poniendo en riesgo la viabilidad de numerosas explotaciones», advierte.
Según los datos aportados por ASAJA, hace dos años se alcanzó una producción de 98 millones de litros de leche de oveja manchega, mientras que para este año prevé una reducción del 25 %. Frente a los argumentos de la industria sobre la pérdida de mercados y el descenso del consumo, la organización sostiene que actualmente se necesita toda la leche manchega disponible para elaborar Queso Manchego.
Uno de los principales puntos de conflicto está en el precio. ASAJA considera injustificado que se pretenda pagar la leche de oveja manchega al mismo nivel que la procedente de otras razas sin tener en cuenta sus características y su importancia dentro de la Denominación de Origen.
La organización señala que una oveja manchega produce alrededor de 1,5 litros diarios, frente a los entre 3 y 4 litros que pueden alcanzar otras razas. «La leche manchega se pague por su valor y su calidad, porque si se paga únicamente por el volumen producido, las cuentas no salen», reclaman los ganaderos.
Reclaman más control y conocer los costes reales
ASAJA Castilla-La Mancha reclama además la puesta en marcha del Observatorio de Costes, una herramienta que asegura llevar años solicitando para disponer de información actualizada que facilite la negociación de los contratos. «Para que se cumpla la ley de la cadena alimentaria, lo primero es conocer los costes», sostiene.
La organización afirma también que existen ganaderos que sospechan de posibles prácticas irregulares o abusivas por parte de algunos operadores de la industria, aunque no aporta en su comunicado hechos concretos que acrediten esas sospechas. Por ello, pide a la Administración que aumente la vigilancia para garantizar el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria.
«Ningún productor debería cobrar por debajo de sus costes de producción. Igual que tampoco deben permitirse ventas a pérdidas ni prácticas comerciales desleales», señala ASAJA, que se ofrece a ayudar a los ganaderos que quieran denunciar posibles irregularidades.
La organización agraria critica además la «falta de respuesta de la Administración» y recuerda que los bajos precios y los elevados costes de producción estarán entre las razones de la movilización convocada para el próximo 6 de octubre en Toledo.
El relevo generacional, otro problema
A la situación económica se suman, según ASAJA, problemas estructurales como el envejecimiento de los ganaderos, la falta de relevo generacional y la escasez de mano de obra cualificada. La organización advierte de que esta combinación amenaza la continuidad de las explotaciones y puede terminar afectando al futuro de la propia Denominación de Origen Queso Manchego.
Ante esta situación, ASAJA reclama medidas urgentes, entre ellas el Observatorio de Costes, además de impulsar el consumo nacional, recuperar mercados internacionales y reforzar la promoción del Queso Manchego frente a productos que lo imitan.
La organización pide también una «responsabilidad compartida» de todos los integrantes de la cadena para garantizar la rentabilidad de las explotaciones y la continuidad del ovino manchego.




