Todo el mundo habla de… Veintiuno

Diego, Pepe, Yago y Rafa cierran el ciclo de Delirio y Equilibrio por todo lo alto. Una auténtica fiesta de colaboraciones donde cada canción se reinventa en manos de otros y el resultado está lleno de sorpresas

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Hay discos que son una conclusión. El último baile de Delirio y Equilibrio (Warner Music, 4 de septiembre de 2026) lo es en el sentido más literal: Veintiuno cierran aquí un viaje de dos años y medio que empezó con La Balada de Delirio y Equilibrio (2025) y que ahora llega a su estación final. Diego lo ha resumido con una claridad brutal: «La siguiente vez que se vea un cartel de Veintiuno con salas y tal, posiblemente es porque tengamos algo nuevo que decir.» Fin de ciclo. Cambio de rumbo. Y una despedida a la altura.

Pero antes de irse, han hecho algo muy inteligente: dejar sus canciones en manos de otros. No es una edición deluxe al uso. Es otra cosa. El concepto parte de una idea tan sencilla como fascinante: ¿qué habrían sido estas canciones si las hubieran defendido otras personas? ¿Qué caminos habrían tomado si las hubieran vivido otras manos, otras voces, otros universos? La respuesta son reinterpretaciones y canciones nuevas con un elenco de colaboradores que dice mucho de la red de afectos que Veintiuno han construido en estos años: Repion, Rufus T. Firefly, Puño Dragón, Grande Amore, Malmö 040, DJ Nano, Yarea, Malena Villa, Enol y Siloé.

Todo el mundo habla de... Veintiuno
"No es una edición deluxe. Es un universo expandido. Veintiuno dejan sus canciones en manos de amigos y descubren los caminos que no tomaron. Y algunos de esos caminos son espectaculares."

El resultado es un disco lleno de sorpresas, de efectos luminosos donde de repente te encuentras con un guiño, una arruga que te recuerda al grupo o intérprete que lo versiona. Cada colaboración tiene su propia identidad, su propio pulso, sin perder el hilo que lo conecta todo.

Abre el disco Vidas Pasadas, que es muy Veintiuno — lírico, alegre, con ese equilibrio entre Delirio y Equilibrio que da título al proyecto. Una apertura que te sitúa exactamente donde quiere la banda antes de que empiece el baile de invitados.

Todo el mundo habla de... Veintiuno

Cuando escuchas Armadura con el featuring de Rufus T. Firefly te embarcas en una aventura diferente: lisérgica y envolvente, con el sello particular de la banda de Víctor Cabezuelo y Julia Martín. Dos universos que se encuentran y generan algo que no era ninguno de los dos por separado. En Mitología, la voz de Diego Veintiuno compite con una línea de percusión y bajos con un rollo club underground bastante hipnótico, y se remata con la particular voz de Grande Amore. Un camino completamente diferente al original que tiene su propia vida.

Para dejar la pista de baile rota llega Irremediable, donde DJ Nano vuelve a reinterpretar el indie patrio con el concurso de Siloé para ofrecer un tema bailongo y desenfadado — ya circulaba antes del disco y sigue siendo uno de los momentos más redondos del proyecto. Y el momento álgido sin duda es Perder los modales con Repion: sube las revoluciones, acelera el ritmo con unas guitarras que se multiplican y te arrastra sin que puedas hacer nada para evitarlo.

Un disco muy lírico, alegre, un justo equilibrio entre los dos polos que da nombre al ciclo. Un cierre digno para uno de los proyectos más ambiciosos del indie pop español de los últimos años. Y encima en doble vinilo Abys Blue y Burning Red. Muy Veintiuno también en el detalle estético.

Carlos Ruiz Masó
Carlos Ruiz Masóhttps://entomelloso.com/podcast/la-lumbrera-podcast/
Profesor y copresentador de La Lumbrera podcast

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