El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha asegurado este lunes en Talavera de la Reina que existe un «frentismo de diseño, elaborado desde arriba» alrededor de asuntos como la inmigración y ha defendido que la sociedad española es «mucho más tolerante» y «mucho más abierta» de lo que, a su juicio, transmite el debate político.
A preguntas de los medios, García-Page ha afirmado que «a pie de calle» percibe «mucha más normalidad de la que hay en el ambiente político». En su opinión, «la crispación que hay en relación con la emigración tiene un porcentaje muy alto de diseño desde arriba de la política».
El presidente regional ha señalado además que España reconoce la necesidad de la inmigración ante la demanda de mano de obra. Sin embargo, considera que la confrontación se ha convertido «en el único instrumento que tienen algunos para sobrevivir en política».
«Lo más grave de todo es que los peores sentimientos, los sentimientos más de odio que hay en España, se generan desde el poder político», ha afirmado García-Page, quien ha lamentado que haya dirigentes que, según su valoración, recurran al enfrentamiento para mantenerse políticamente.
Por ello, ha defendido la necesidad de «recuperar por todos los medios que la política se parezca a la gente de la calle y no al revés».
Una llamada a recuperar la «centralidad»
García-Page también ha sido preguntado por el barómetro de 40dB que sitúa conjuntamente a PP y Vox por encima del 50 % de intención de voto en unas elecciones generales. Ante estos datos, ha apostado por que España vuelva «a un espacio de centralidad».
«El problema son los crecimientos que hay por los extremos. Yo siempre seré partidario de que se favorezca el entendimiento, los consensos y la razón por encima del populismo que anida siempre en los extremos», ha señalado.
El presidente castellanomanchego ha reclamado «recuperar espacios de convivencia» y «tirar abajo todo tipo de muros y todo tipo de uso del odio para el enfrentamiento».
García-Page ha concluido criticando que todavía se recurra al «esquema mental de las dos Españas» en una sociedad que ha definido como abierta y plural. «Esto es dramático», ha sentenciado.




