El Parque Arqueológico de Libisosa, en Lezuza (Albacete), ha presentado este sábado una escultura antropomorfa de época ibérica que corresponde a una cabeza de tamaño natural y que está datada entre los siglos V y IV antes de Cristo.
La pieza conserva ambos laterales y la parte posterior, aunque ha perdido el rostro. Según la documentación de la investigación, uno de sus elementos más destacados es el peinado, compuesto por trenzas recogidas en la parte trasera.
Este detalle remite inicialmente a una representación femenina, aunque la posible presencia de una corona de rizos en la frente abre también la posibilidad de que se trate de una figura masculina joven.
Los investigadores destacan la escasez de esculturas de bulto redondo con estas características dentro del mundo ibérico, tanto de adscripción femenina como masculina.

Entre los paralelos más próximos se encuentra el jinete procedente de la necrópolis de Los Villares, en Hoya Gonzalo (Albacete), una pieza actualmente conservada en el Museo de Albacete.
La escultura encontrada en Libisosa tendría su origen en un monumento funerario y, posteriormente, habría sido reutilizada en el muro perimetral norte o granero del foro romano, construido durante la época de Augusto.
El hallazgo supone una nueva aportación al conocimiento de Libisosa, un yacimiento que durante décadas ha sido objeto de trabajos arqueológicos y de investigación y que actualmente constituye uno de los principales enclaves patrimoniales de la provincia de Albacete.
Las excavaciones desarrolladas desde la década de 1990 y, con mayor intensidad, desde comienzos del siglo XXI han permitido documentar diferentes etapas históricas del enclave y recuperar numerosas piezas que ayudan a reconstruir la evolución de este asentamiento.
La nueva escultura se incorpora así al conjunto de hallazgos de Libisosa y aporta nuevos elementos para estudiar la escultura ibérica y los usos posteriores de estas piezas en construcciones de época romana.




