Castilla-La Mancha ha registrado dos importantes hitos para la recuperación de especies amenazadas con el nacimiento de buitres negros en el Parque Natural del Alto Tajo y de un quebrantahuesos en el entorno del Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima, en la provincia de Albacete.
En el Alto Tajo han nacido dos pollos de buitre negro, aunque únicamente uno ha sobrevivido y actualmente se encuentra en buen estado. Se trata de los primeros nacimientos de esta especie en la zona en alrededor de 100 años, desde su desaparición del Sistema Ibérico Sur.
El ejemplar superviviente lleva instalado un transmisor que permitirá realizar un seguimiento de su evolución.
La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha señalado que estos nacimientos muestran los resultados del Programa de Reintroducción del Buitre Negro en el Alto Tajo y la Serranía de Cuenca. Actualmente se han establecido cinco parejas de buitre negro en este territorio, lo que apunta a la formación de una nueva colonia.
El programa, desarrollado junto a la Fundación Española de Renaturalización-Rewilding Spain y la Asociación Terra Naturalis, ha permitido liberar 37 ejemplares desde las primeras sueltas realizadas hace cinco años. También se han instalado 21 nidos artificiales, seis puntos de alimentación suplementaria y un aviario de adaptación.
Otros 13 buitres negros permanecen actualmente en las instalaciones de Peralejos de las Truchas, donde atraviesan un periodo de adaptación antes de su liberación prevista para el próximo otoño.
‘Cardaor’, el primer quebrantahuesos nacido en Albacete en más de medio siglo
El segundo acontecimiento se ha producido en Yeste, en la Sierra del Segura, donde ha nacido un ejemplar macho de quebrantahuesos. Según la Junta, se trata de la primera reproducción confirmada de esta especie en la provincia de Albacete después de más de 50 años.
El pollo ha sido bautizado como ‘Cardaor’ y su nacimiento ha estado acompañado de un dispositivo de seguimiento y protección. Los agentes medioambientales han supervisado el nido mediante drones y efectivos de la Unidad de Trabajos en Altura accedieron posteriormente hasta él para revisar al animal.
El joven quebrantahuesos ha sido identificado mediante anillas y cuenta también con un emisor GPS que permitirá conocer sus movimientos y evolución.
El seguimiento forma parte de un proyecto en el que colaboran la Consejería de Desarrollo Sostenible, los agentes medioambientales y la Universidad de Granada con el objetivo de favorecer el regreso del quebrantahuesos a esta zona de la Sierra del Segura.
La Consejería trabaja además en la revisión del Plan de Gestión de la Red de Alimentación de Aves Necrófagas para adaptarlo a la situación actual de estas especies y a sus necesidades en Castilla-La Mancha.



