Una patrulla de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil auxilió hace unos días a un motorista que se encontraba envuelto en llamas tras un accidente registrado en la carretera N-IV, a la altura del término municipal de Almuradiel (Ciudad Real). La rápida actuación de los agentes permitió extinguir el fuego que afectaba al conductor y resultó determinante para preservar su vida.
Los hechos ocurrieron en el punto kilométrico 231 de la N-IV, cuando los agentes, pertenecientes al Puesto de Moral de Calatrava, realizaban un servicio preventivo y observaron una motocicleta ardiendo en el margen derecho de la carretera.
Junto al vehículo se encontraba su conductor, que se había desprendido de la motocicleta y rodaba por el suelo «completamente envuelto en llamas», según ha informado la Guardia Civil.
Ante la gravedad de la situación y el riesgo inmediato para la vida del motorista, los componentes de la patrulla se desplazaron rápidamente hasta él. Los agentes, poniendo en riesgo su propia integridad física, consiguieron sofocar las llamas que cubrían el cuerpo del accidentado y evitar que las quemaduras continuaran propagándose.
Una vez extinguido el fuego que afectaba al conductor, la patrulla contactó con la Central Operativa de Servicios (COS) para solicitar la intervención de los servicios sanitarios de emergencia y de los bomberos.
Los guardias civiles trataron posteriormente de apagar el incendio de la motocicleta utilizando el extintor del vehículo oficial y otros medios disponibles en las proximidades, aunque no consiguieron sofocar las llamas del vehículo.
Tras la llegada de la ambulancia, el motorista fue trasladado de urgencia al Hospital de Valdepeñas. Debido a la gravedad de las quemaduras, que según la Guardia Civil afectaban a «casi la totalidad de su cuerpo», posteriormente fue derivado a una unidad especializada en quemados del Hospital Universitario de Getafe.
La Guardia Civil ha destacado la actuación «decidida, inmediata y eficaz» de los agentes desde el momento en que detectaron el accidente hasta que consiguieron poner a salvo al motorista. Su intervención permitió detener la propagación de las quemaduras y facilitar que la víctima recibiera asistencia sanitaria urgente.



