El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, ha asegurado este lunes que el Ejecutivo central está redactando las nuevas reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura y ha defendido que su reducción debe realizarse de manera progresiva para no perjudicar a las comunidades del Levante.
Sabrido ha realizado estas declaraciones en Toledo, a preguntas de los medios de comunicación tras la presentación del dispositivo especial con motivo del eclipse, después de que la Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura aprobara este viernes un trasvase de 60 hectómetros cúbicos para el mes de agosto desde los embalses de Entrepeñas y Buendía.
“El trasvase tiene que tener fin”, ha afirmado el delegado del Gobierno, aunque ha matizado que ese proceso “nunca tendrá un fin si con ello se estrangula la economía” de las comunidades que actualmente dependen de estos recursos hídricos.
Según Sabrido, el Gobierno de Castilla-La Mancha y el Ejecutivo central han “acercado mucho las posturas” respecto al futuro del Tajo-Segura. La Junta castellanomanchega había acudido a los tribunales al considerar que el Gobierno central no estaba cumpliendo varias sentencias del Tribunal Supremo relacionadas con el establecimiento de caudales ecológicos en el río Tajo y la consiguiente modificación de las reglas de explotación.
El delegado ha señalado que el Ejecutivo autonómico está “de acuerdo en el fondo y en la forma” con la intención de ir “aminorando los trasvases” de manera escalonada.
Sabrido ha vinculado esa reducción progresiva a la disponibilidad de alternativas para las regiones receptoras. “Mientras las comunidades autónomas de Valencia, de Murcia, de parte de Andalucía, no tengan los recursos necesarios, bien a través de desaladoras o de otros recursos, evidentemente no vamos a estrangular la economía”, ha afirmado.
Con estas palabras, el representante del Gobierno central ha defendido una transición hacia una menor dependencia del agua procedente de la cabecera del Tajo, pero condicionada al desarrollo de otras fuentes de suministro que permitan mantener la actividad económica en las zonas afectadas.
“Castilla-La Mancha es una región que exige solidaridad, pero que también es muy, muy solidaria”, ha concluido Sabrido.



