El Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil de Ciudad Real investiga a dos personas como presuntas autoras de un delito de incendio forestal por imprudencia grave tras el incendio declarado el pasado 5 de julio en el paraje de La Cabañuela, en el término municipal de Cabezarrubias del Puerto.
Según ha informado la Guardia Civil, la investigación ha determinado que el origen del fuego estuvo directamente relacionado con el uso de una radial y un soldador durante unos trabajos en un inmueble situado en el medio natural. Estas labores se realizaron sin la autorización preceptiva de la administración competente y en una jornada en la que el Índice de Propagación Potencial (IPP) era muy alto.
El incendio quedó extinguido ese mismo día, alrededor de las 17:00 horas, tras afectar a 28,5 hectáreas de monte bajo, retama y pastos.
Prohibición de utilizar maquinaria que genere chispas
La Guardia Civil recuerda que hasta el 31 de agosto Castilla-La Mancha se encuentra en época de peligro extremo de incendios forestales, conforme a la Orden 76/2026, de 26 de mayo. Durante este periodo está prohibido utilizar en terrenos forestales y en una franja de seguridad de 400 metros cualquier maquinaria, equipo o herramienta capaz de producir deflagraciones, chispas o descargas eléctricas, salvo autorización excepcional.
Desde el Instituto Armado advierten de que incumplir esta normativa no solo puede acarrear importantes sanciones administrativas, sino también responsabilidades penales. En los casos en que estas imprudencias provoquen un incendio forestal, los responsables pueden enfrentarse a penas de prisión de entre uno y cinco años.
Las diligencias instruidas por el SEPRONA han sido remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Puertollano.


