Castilla-La Mancha continúa entre las comunidades autónomas con menor financiación por habitante ajustado, según un informe publicado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), que la sitúa junto a Murcia, la Comunidad Valenciana y Andalucía en la cola del sistema de financiación autonómica.
El estudio analiza la liquidación definitiva correspondiente a 2024 y concluye que el volumen total de financiación de las comunidades de régimen común aumentó en unos 14.400 millones de euros respecto a 2023, lo que supone un incremento del 9,45 %. Descontada la inflación, Fedea considera que se trata de una mejora significativa impulsada por el aumento de los ingresos tributarios.
Pese a este incremento general, Castilla-La Mancha mantiene una de las posiciones más bajas en financiación efectiva por habitante ajustado, con un índice situado entre 92 y 94,7, según el informe.
Fedea señala que algunas comunidades, como Madrid y Aragón, mejoraron su posición durante 2024, mientras que Baleares registró el mayor retroceso, seguida de Extremadura y Cantabria.
El estudio también analiza los mecanismos de redistribución del sistema de financiación autonómica. Según sus cálculos, Madrid, Cataluña y Baleares fueron las únicas comunidades que realizaron aportaciones netas al sistema durante 2024, mientras que el resto recibieron recursos para equilibrar la financiación entre territorios.
En total, el sistema destinó cerca de 25.000 millones de euros a las comunidades con menor capacidad recaudatoria, de los que algo más de 13.200 millones procedieron del Estado y unos 11.400 millones de las tres comunidades aportadoras, principalmente de Madrid.

