El sacerdote Miguel Palomar Moratalla ha fallecido este martes, 4 de agosto, en Miguelturra, a los 72 años. Natural de Tomelloso, dedicó más de tres décadas al ministerio sacerdotal en diferentes parroquias y centros hospitalarios de la diócesis de Ciudad Real.
Nacido en Tomelloso en 1953, ingresó en el Seminario Diocesano en 1968 y fue ordenado sacerdote en la catedral de Ciudad Real en 1989.
Su primer destino fue Albaladejo como administrador parroquial. Un año después fue nombrado párroco de esta localidad y asumió también la atención pastoral de Puebla del Príncipe. En 1993 pasó a Llanos del Caudillo como administrador parroquial y capellán del Hospital de Manzanares.
Entre 1995 y 1997 ejerció como capellán del Hospital Alarcos de Ciudad Real. Posteriormente fue destinado al Hospital de Alcázar de San Juan, donde permaneció hasta 2005. Durante ese periodo también atendió la parroquia de Alameda de Cervera.
En 2005 fue nombrado párroco de San Carlos del Valle, administrador parroquial de Pozo de la Serna y capellán de la residencia de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de La Solana.
Su último destino pastoral llegó en 2017 como vicario parroquial de Almagro. Además, desempeñó labores en el Archivo Diocesano, responsabilidad que mantuvo hasta este mismo año.
La misa exequial se celebrará este miércoles, 5 de agosto, a las 10:00 horas, en la parroquia de Miguelturra. Posteriormente, sus restos mortales serán trasladados a Tomelloso, donde recibirá sepultura.

