Unión de Uniones de Castilla-La Mancha y ASAJA han denunciado un aumento de los robos de melón y sandía durante la actual campaña agrícola en explotaciones de la provincia de Ciudad Real, especialmente en los municipios de Membrilla y Manzanares.
Ambas organizaciones agrarias señalan que la recuperación del precio del melón ha vuelto a convertir este cultivo en un objetivo para los delincuentes. Recuerdan que esta situación ya se produjo anteriormente con otros productos agrícolas, como la aceituna, cuando alcanzó una elevada cotización en el mercado.
Las organizaciones advierten de que estos robos no solo ocasionan pérdidas económicas por la sustracción de la producción, sino que también provocan daños en las parcelas y aumentan la sensación de inseguridad entre los agricultores, que ven comprometido el trabajo de toda una campaña.
Aunque los datos oficiales de 2025 reflejan una reducción del 27,26 % en los robos registrados en el campo de Castilla-La Mancha, al pasar de 1.372 casos en 2024 a 998 en 2025, las organizaciones consideran que estas cifras no reflejan la realidad de la campaña actual ni la preocupación existente entre los productores.
Por provincias, Toledo registró el mayor número de robos durante 2025, con 370 casos, seguida de Ciudad Real, con 282. A continuación se situaron Albacete, con 173, Guadalajara, con 91, y Cuenca, con 82. Pese a ello, Ciudad Real fue una de las provincias donde más descendieron estos delitos, con una reducción del 30,71 % respecto al año anterior, solo superada por Guadalajara.
Las organizaciones agrarias muestran también su preocupación por el descenso en el esclarecimiento de estos delitos. Durante 2025 solo se resolvieron 198 de los 998 robos conocidos, lo que supone una caída del 41,76 % respecto a 2024. Ciudad Real, Toledo y Albacete fueron las provincias en las que se esclarecieron un mayor número de casos.
Ante esta situación, Unión de Uniones de Castilla-La Mancha y ASAJA reclaman un refuerzo de la vigilancia en las zonas rurales, especialmente durante la campaña de recolección, para proteger las explotaciones agrícolas y garantizar la seguridad de los profesionales del campo. Asimismo, recuerdan que las estadísticas oficiales únicamente recogen los robos denunciados, por lo que el número real de hurtos podría ser superior debido a los casos que nunca llegan a ponerse en conocimiento de las autoridades.
