“Pueblos a la fresca”: cinco municipios de Castilla-La Mancha donde huir del calor este verano

Estas zonas, principalmente de montaña, registran temperaturas por debajo de la media durante los meses estivales

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Con los termómetros disparados y jornadas en las que los 40 grados dejan de ser una excepción para convertirse en la norma, cualquier excusa es buena para buscar un respiro. Hay quien pone rumbo al norte de España, quien reserva unos días junto al mar y quien simplemente busca un rincón donde dormir sin aire acondicionado.

Pero no hace falta salir de Castilla-La Mancha para encontrar temperaturas mucho más agradables. La propia región esconde pequeños refugios de montaña donde el verano se vive de otra manera, con noches frescas, bosques frondosos y máximas que poco tienen que ver con las de los grandes núcleos urbanos. Si este verano el calor aprieta, estos cinco municipios son una alternativa perfecta para cambiar el asfalto por los pinares.

Checa, naturaleza y aire fresco en pleno Alto Tajo

En el corazón del Parque Natural del Alto Tajo se encuentra Checa, uno de esos pueblos donde la montaña marca el ritmo de la vida. Su casco urbano, dividido por el río Genitoris y unido por varios puentes de piedra, conserva todo el encanto serrano, mientras que su enorme término municipal ofrece rutas de senderismo, cascadas como las de Aguaspeña y espacios ligados a la tradición pastoril.

El verano aquí resulta mucho más llevadero que en buena parte de Castilla-La Mancha. Durante julio y agosto las temperaturas suelen moverse entre los 9 y los 28 grados, con muy pocos días de lluvia. Unas máximas cercanas a los 28 ºC convierten a Checa en un buen refugio cuando otras zonas de la región rozan o superan los 40 grados.

Orea, el techo de Castilla-La Mancha

Hablar de temperaturas suaves obliga a detenerse en Orea. No en vano, es el municipio situado a mayor altitud de Castilla-La Mancha, con más de 1.500 metros sobre el nivel del mar.

Su ubicación en el Alto Tajo explica buena parte de su clima. Rodeado de extensos bosques y formaciones geológicas singulares, este pequeño pueblo serrano invita a recorrer senderos, respirar aire limpio y olvidarse del calor durante unos días.

Las cifras hablan por sí solas. En pleno julio las máximas medias rondan los 24 o 25 grados y rara vez superan los 30, mientras que las mínimas pueden bajar hasta los 6 grados, algo poco habitual en pleno verano.

Molina de Aragón, un clásico de los veranos frescos

Si hay un municipio asociado al frío en Castilla-La Mancha, ese es Molina de Aragón. Aunque durante el invierno suele aparecer entre las localidades con las temperaturas más bajas de España, en verano también presume de un clima especialmente agradable.

Su espectacular castillo, las murallas medievales, las iglesias románicas y el entramado histórico convierten la visita en mucho más que una escapada para huir del calor. Todo ello, además, a las puertas de los paisajes del Alto Tajo.

Durante los meses estivales las temperaturas suelen situarse entre los 15 y los 25 grados. Las máximas rara vez sobrepasan los 30 ºC y las noches acostumbran a refrescar hasta los 11 o 13 grados, permitiendo descansar sin el calor acumulado que caracteriza a otras zonas de la región.

Vega del Codorno, donde nace el río Cuervo

En plena Serranía de Cuenca, Vega del Codorno es conocida por albergar uno de los espacios naturales más visitados de Castilla-La Mancha: el nacimiento del río Cuervo.

Pinares, praderas, cascadas y un paisaje de montaña acompañan a este municipio formado por pequeños barrios serranos donde la tranquilidad es una de sus principales señas de identidad. La arquitectura tradicional de piedra y madera termina de completar una estampa muy diferente a la de las llanuras manchegas.

El verano aquí mantiene un ambiente mucho más suave. La temperatura media ronda los 22 grados, con máximas habituales entre 23 y 26 ºC, aunque en momentos puntuales pueden alcanzarse los 30. Por la noche, los termómetros suelen descender hasta los 11 o 14 grados.

Nerpio, la Sierra del Segura como refugio frente al calor

Al sur de la región, Nerpio demuestra que Albacete también guarda rincones donde el verano resulta mucho más llevadero. Situado en plena Sierra del Segura, este municipio combina montañas, ríos y grandes masas forestales con uno de los conjuntos de arte rupestre levantino más importantes de España, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Además de ser un destino muy apreciado para practicar senderismo, turismo activo o contemplar el cielo nocturno, Nerpio disfruta de un marcado clima de montaña.

Durante el verano las máximas medias suelen situarse entre los 27 y los 29 grados, mientras que las noches refrescan con temperaturas cercanas a los 14 ºC. Ese contraste térmico permite disfrutar de un ambiente mucho más agradable cuando el calor aprieta en el resto de Castilla-La Mancha.

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