Hay amistades que se construyen con el paso de los años y otras que, además, se fortalecen compartiendo kilómetros. Es el caso de Ricardo Ortega y Daniel Sánchez, a quienes en Tomelloso los conocemos como Richi y Dani, dos rostros habituales en todas, o casi todas, las carreras populares que se celebran en la localidad.
Este domingo emprenden juntos un nuevo reto: participar por primera vez en el Camino por la Inclusión, una iniciativa organizada por Plena Inclusión Castilla-La Mancha que reunirá a 55 peregrinos en el Camino Primitivo.
La marcha, que alcanza su duodécima edición, partirá hacia Lugo y recorrerá cerca de cien kilómetros con personas con y sin discapacidad intelectual o del desarrollo, familiares y voluntarios. Una experiencia que combina deporte, convivencia y la defensa de una sociedad más inclusiva.
Ricardo, profesor de Geografía e Historia, conoció a Daniel hace más de una década mientras colaboraba como voluntario en un proyecto de arte y discapacidad vinculado a Afas. Desde entonces no han dejado de compartir retos deportivos. Juntos han participado en más de cincuenta carreras populares, muchas de ellas en Tomelloso, siempre con Daniel en una silla adaptada que modificó su padre para hacer posible cada recorrido.
«Mi foco voluntario es Dani», explica Ricardo. Tras tantos entrenamientos y competiciones compartidas, asegura que cuando corren juntos siente que forman un auténtico equipo.
Daniel, de 28 años, tiene discapacidad intelectual y física como consecuencia de un accidente de tráfico que sufrió cuando apenas tenía 15 meses. Durante el Camino estará acompañado por sus padres, Pilar Lara y Francisco Sánchez, quienes facilitan su comunicación y los apoyos que necesita para participar en igualdad de condiciones.
En esta ocasión recorrerán el itinerario junto a dos amigos utilizando una silla Joëlette cedida por el Rotary Club Toledo a través del proyecto Movilidad Aumentada, una iniciativa destinada a facilitar el acceso al deporte y al ocio de las personas con discapacidad.
Un camino que reivindica la inclusión
El Camino por la Inclusión se ha convertido en una de las actividades más esperadas por el movimiento asociativo de Plena Inclusión Castilla-La Mancha. De hecho, las 55 plazas disponibles volvieron a completarse en apenas unas horas y muchos de los participantes repiten cada verano.
En esta edición tomarán parte personas vinculadas a las entidades Homiguar, Asprodiq, Amafi, Asprona, Afanias y Afas, además de profesionales de Castilla-La Mancha Media y Onda Cero, que acompañarán al grupo para conocer de cerca la experiencia.
La marcha coincide además con el 20 aniversario de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas y con el Año Internacional del Voluntariado para el Desarrollo Sostenible. A lo largo del recorrido, los participantes pondrán el foco en la importancia de garantizar derechos como el acceso al deporte, al ocio, al turismo o a la cultura en igualdad de condiciones, así como en seguir avanzando en accesibilidad cognitiva mediante una mejor señalización y recursos de Lectura Fácil.
La historia de Richi y Dani resume el espíritu de este Camino: demostrar que la inclusión no consiste en crear actividades diferentes, sino en hacer posible que todas las personas puedan compartir las mismas experiencias con los apoyos que necesiten.
