En agosto de 1977, el radiotelescopio de la Universidad Estatal de Ohio captó una señal de 72 segundos procedente de la constelación de Sagitario. Nunca se volvió a repetir. El astrónomo que la detectó escribió «Wow!» en el margen del papel. Cuarenta y nueve años después, Matt Bellamy y los suyos la han convertido en el concepto central de su décimo álbum de estudio. Porque si hay una banda en el mundo capaz de hacer suya una señal extraterrestre sin que suene ridículo, esa es Muse.
<<The WOW! Signal>> salió el 26 de junio de 2026 y es, sin matices, su disco más sólido en muchos años. Cañonazos al sol y a la luz de la luna. Claridad y tenebrismo en la misma estrofa. Matt Bellamy, Chris Wolstenholme y Dominic Howard en su prime, con la confianza de quien sabe exactamente lo que tiene entre manos y no necesita disculparse por ello.
Para lanzar <<Hexagons>>, Muse colocó vallas publicitarias con códigos en seis ciudades del mundo: Nueva York, París, Londres, Los Ángeles, Sídney y Ciudad de México. Solo combinando los seis se desbloqueaba la canción. Una cazatesoros global para un single. Muy Muse.
La campaña de promoción lo decía todo sobre el estado de ánimo de la banda. Primero enviaron el vídeo de <<Be With You>> al espacio —literalmente, 33 km de altura con Sent Into Space—. Luego, la cazatesoros de <<Hexagons>> con vallas en seis ciudades del mundo. Muse no presenta un disco: construye un evento.
Y el disco lo justifica. Se abre con <<The Dark Forest>>, que es Muse en estado puro: rock progresivo con tintes épicos, arreglos orquestales que recuerdan a las grandes rapsodias de Queen, una obertura que te coloca exactamente en el sitio que quiere la banda antes de que empiece nada. Devon +1000 de aura, como bien dice quien os escribe. Luego llegan <<Hexagons>> y <<Cryogen>>, y ahí aparecen los Muse de <<Origin of Symmetry>>: distorsión, oscuridad, esa sensación que la canción en cualquier momento puede irse de las manos y eso es exactamente lo que quieres que pase.
<<Nightshift Superstar>> y <<Hush>> son los momentos más accesibles del álbum, los que llegan al gran público y lo enganchan sin pedirle esfuerzo. <<Nightshift Superstar>> tiene una línea de bajo que es pura delicia y un Bellamy en falsete que suena a Justice y Daft Punk pasados por el filtro de Devon. <<Hush>> va más lejos todavía: colaboración con Ellie Goulding, pop comercial de altísima factura donde la voz de ella iguala y complementa los agudos de Bellamy de una forma que no esperabas pero que, en cuanto la escuchas, parece la única posibilidad. ¿Mainstream? Sí. ¿Necesario? También. Muse siempre ha sabido cuándo pulsar ese botón.

<<Be With You>> es la balada del disco, con ese órgano característico que remite a la era de <<Origin of Symmetry>>, y tiene todo lo que hace grande a una canción de Muse: dinámica, tensión, una construcción que sube exactamente cuando tiene que subir. Y *Space Debris* cierra el álbum como un epílogo sideral, lejos de lo pomposo y lo espectacular, recogida en su propia reflexión. El final perfecto para un viaje de diez canciones.
Porque eso es <<The WOW! Signal>> en el fondo: un disco accesible desde la primera escucha —ya sabes lo que te vas a encontrar, y Muse no defrauda— pero que tiene sus huecos, sus capas, sus detalles que solo aparecen en la segunda y la tercera vuelta. La banda no se reinventa. Extrae lo mejor de su propio ADN y lo convierte en algo que suena a ahora mismo. Para una banda en su décimo disco, eso es más difícil de lo que parece.
DISCOGRAFÍA ESENCIAL
1999 — Showbiz · 2001 — Origin of Symmetry · 2003 — Absolution · 2006 — Black Holes and Revelations · 2009 — The Resistance · 2012 — The 2nd Law · 2015 — Drones · 2018 — Simulation Theory · 2022 — Will of the People · 2026 — The WOW! Signal
