La Plataforma Stop Biometano Tomelloso ha valorado positivamente la resolución aprobada por las Cortes de Castilla-La Mancha y el anuncio del Gobierno regional de regular las plantas de biometano, aunque considera que las medidas anunciadas son todavía insuficientes para responder a las demandas vecinales.
Durante una comparecencia ante los medios celebrada este viernes, las portavoces de la plataforma, Nuria Moraga y Eva Violero, destacaron que los cambios anunciados por la Junta son consecuencia directa de la presión ejercida por miles de vecinos de toda la región durante los últimos meses.
Nuria Moraga fue la encargada de abrir la comparecencia agradeciendo la presencia de los medios de comunicación y subrayando que las decisiones adoptadas por la administración autonómica “no nacen de la nada”. Según explicó, la paralización de proyectos en trámite y el anuncio de una nueva regulación responden a una reivindicación sostenida por la ciudadanía.
“Si la Junta ha anunciado que va a paralizar los proyectos en trámite es porque miles de vecinos de toda la región lo hemos demandado durante meses”, afirmó. Moraga defendió que sin la movilización vecinal “no estaríamos aquí” y aseguró que durante este tiempo los ciudadanos han exigido ser escuchados frente a los intereses de “fondos especuladores, lobbies o gasísticas”.
La portavoz señaló que la plataforma valora positivamente aspectos como las limitaciones al tamaño de las plantas, la reducción del radio de procedencia de los residuos y la exigencia de contar con el visto bueno de los ayuntamientos para aprobar este tipo de instalaciones. A su juicio, estas medidas evidencian que las administraciones han reconocido que “hacía falta un marco regulatorio garantista” y que las preocupaciones expresadas por los vecinos estaban justificadas.
Tras su intervención tomó la palabra Eva Violero, quien calificó el anuncio como “una pequeña victoria” y “un pequeño paso adelante”, aunque insistió en que las medidas anunciadas están lejos de satisfacer las exigencias planteadas por las plataformas ciudadanas.
“Queremos que el decreto que publicará la Junta en los próximos días incluya las demandas exigidas por las plataformas vecinales, sin letra pequeña y sin engaños”, reclamó. Asimismo, mostró su preocupación por la posibilidad de que futuros cambios normativos permitan la implantación de estas instalaciones por otras vías. “Tampoco queremos que en la futura ley de inversiones empresariales nos cuelen las plantas de biometano por la puerta de atrás”, advirtió.
Violero aseguró que la labor de la plataforma no ha concluido y anunció que continuarán vigilando las decisiones de la Junta de Castilla-La Mancha. Además, reclamó al Ayuntamiento de Tomelloso que adopte medidas de protección desde el ámbito local, siguiendo el ejemplo de otros municipios de la comarca.
“Sí se puede hacer algo más que sentarse a esperar. Se pueden utilizar todas las herramientas posibles, como han hecho los pueblos vecinos, y protegerse”, afirmó. En este sentido, hizo un llamamiento a los vecinos para que no acepten el mensaje de que no existen alternativas frente a estos proyectos. “No se aguanten con el discurso de que no se puede hacer nada, porque es mentira”, señaló.
La portavoz recordó además que el nuevo decreto anunciado contempla la necesidad de que los ayuntamientos otorguen su conformidad para la aprobación de las plantas, una circunstancia que, a su juicio, otorga un papel decisivo a las administraciones locales.
Durante su intervención, Violero también reivindicó la eficacia de la movilización ciudadana. “Cuando la ciudadanía se organiza y pelea por el futuro de sus pueblos, conseguimos que los políticos den pasos atrás”, afirmó, antes de invitar a la población a sumarse a la oposición a las macroplantas de biometano.
La representante de la plataforma quiso además agradecer el respaldo mostrado por vecinos de distintos municipios afectados por proyectos similares. “Sin vosotros, llegar hasta aquí no habría sido posible”, señaló en referencia a los ciudadanos de Tomelloso, Pedro Muñoz y Arenales de San Gregorio.
“Seguiremos luchando porque nuestros pueblos sean limpios, no unos pueblos de sacrificio”, concluyó Violero.
