La población de Castilla-La Mancha crecerá un 8 % en el año 2041, con un aumento de 173.096 personas respecto a 2026, según las proyecciones publicadas este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE). De este modo, la población de la comunidad autónoma pasaría de 2.154.740 a 2.327.836 habitantes.
El INE también señala que el saldo migratorio para el año 2040 en Castilla-La Mancha sería positivo, con un aumento de 9.443 personas, mientras que el saldo migratorio interautonómico también sería favorable, con 2.661 personas más.
A nivel nacional, el INE prevé que la población en España alcanzará los 53 millones en el año 2076, con un incremento de 3,38 millones de personas respecto a 2026, debido exclusivamente a la migración internacional. En los próximos 15 años, España ganaría un total de 4.251.150 habitantes (+8,6 %), hasta superar los 53,8 millones en 2041. Posteriormente, la población crecería hasta los 54,6 millones en 2051 y descendería a 53 millones en 2076.
Según explica el INE, “el progresivo incremento de los fallecimientos, superior al número de nacimientos durante todo el periodo proyectivo, daría lugar a un saldo vegetativo negativo, mientras que el saldo migratorio sería positivo en todos los años, lo que provocaría un aumento de población”. El organismo subraya que “el aumento poblacional se debería, exclusivamente, a la migración internacional”.
En cuanto al crecimiento migratorio, España registró 1.288.562 inmigraciones en 2024, mientras que 662.294 personas se marcharon para residir en el extranjero ese mismo año, lo que dejó un saldo migratorio de 626.268 personas. Para 2026, el INE proyecta un saldo migratorio de 626.000 personas, similar al de 2024. A partir de ese año, el saldo será decreciente, aunque positivo. Así, se obtendría una ganancia neta de población debida a migraciones de 2,7 millones de personas en los cinco primeros años proyectados, de 6,3 millones hasta 2040 y de 15,5 millones hasta 2075.
Respecto a la población nacida en España, el INE proyecta que disminuiría paulatinamente y pasaría de significar el actual 79,8 % del total, al 59,6 % dentro de 50 años.
El número de nacimientos comenzaría a aumentar levemente en 2026 y seguiría creciendo hasta 2042. Entre 2026 y 2040 nacerían en torno a 5,3 millones de niños, un 6,2 % menos que en los 15 años previos. “A partir de 2061 los nacimientos podrían comenzar a aumentar de nuevo, debido a la llegada a las edades de mayor fecundidad de generaciones cada vez más numerosas. Pese a ello, siempre estarían por debajo de las defunciones”, ha explicado el INE.
El organismo añade que el número de nacimientos se proyecta suponiendo que la fecundidad de las mujeres mantenga una leve, pero progresiva tendencia al alza. Así, el número medio de hijos por mujer sería de 1,16 en 2040, frente al 1,10 de 2024.
La esperanza de vida al nacimiento alcanzaría en 2075 los 87 años en los hombres y los 90 en las mujeres, con una ganancia de 5,6 y de 3,5 años, respectivamente, respecto a los valores actuales. Por su parte, la esperanza de vida para las personas con 65 años en 2075 sería de 23,5 años para los hombres (3,7 más que actualmente) y de 26,3 para las mujeres (2,7 años más). A pesar de esta mayor esperanza de vida, el número de defunciones continuaría creciendo hasta alcanzar su valor máximo en 2064.
Ante el descenso de la natalidad y el aumento de las defunciones, en España habría siempre más defunciones que nacimientos (crecimiento o saldo vegetativo negativo) durante los 50 próximos años. Este saldo vegetativo alcanzaría el valor más bajo en torno a 2063, y se iría recuperando levemente a partir de entonces.
En cuanto a la estructura de la población, la franja de edad entre 20 y 64 años, que actualmente supone el 60,9 % del total, pasaría a representar el 54,5 % en 2052. El porcentaje de población de 65 años y más, que actualmente se sitúa en el 21,1 % del total, alcanzaría un máximo del 30,9 % en 2076. La población centenaria (de 100 o más años) se multiplicaría por 13 en los próximos 50 años, pasando de 19.301 personas en 2026 a 259.810 en 2076.
De mantenerse las tendencias demográficas establecidas, la tasa de dependencia también alcanzaría un máximo en 2076, con un 73,2 %.
Por comunidades autónomas, se prevén aumentos de población en 13 regiones y descensos en cuatro en los próximos 15 años. Los mayores incrementos relativos se registrarían en Comunitat Valenciana (16,4 %), Baleares (16,2 %) y Comunidad de Madrid (14,4 %). Por el contrario, los descensos más acusados se darían en Extremadura (-4,5 %), Principado de Asturias (-1,6 %) y Castilla y León (-1 %).
