La presidenta nacional de la Asociación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural (AMFAR) y diputada regional del Partido Popular en las Cortes de Castilla-La Mancha, Lola Merino, ha visitado este miércoles Tomelloso para abordar la situación del agua y las consecuencias que, a su juicio, tendrá la nueva planificación hidrológica aprobada por el Gobierno central. Durante su intervención, Merino ha denunciado que los nuevos planes de cuenca contemplan recortes en las dotaciones de riego, reducción de superficies regables y la conversión de numerosas explotaciones de regadío en secano.
Merino ha asegurado que hablar de agua en Tomelloso es hablar “del futuro de nuestros agricultores, de nuestros ganaderos, de nuestros regantes, de nuestros pueblos y de nuestra región”, y ha advertido de que las medidas recogidas en la planificación publicada en el Boletín Oficial del Estado contemplan importantes restricciones para el regadío.
“Nos quieren condenar a producir menos, a crecer menos y a tener menos oportunidades”, ha afirmado la parlamentaria, quien ha señalado que el nuevo marco prevé “un recorte drástico de todas las dotaciones de riego”, la reducción de superficies regables y la desaparición de determinados derechos de agua.
Durante su comparecencia, Merino ha mostrado su preocupación por el impacto que estas medidas podrían tener en una comarca cuya economía está estrechamente ligada al sector agrario. “Nos quitan el agua para vivir, nos quitan el agua para regar y nos quitan el agua que necesitamos para crecer y para crear empleo en esta comarca, en Tomelloso, en Ciudad Real y en toda Castilla-La Mancha”, ha manifestado.
La diputada regional también ha criticado la actuación del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, al que ha reclamado una defensa más firme de los intereses hídricos de la región. “¿Dónde está Emiliano García-Page en la defensa de los intereses hídricos de Castilla-La Mancha?”, se ha preguntado, asegurando que “Pedro Sánchez la propone y Emiliano García-Page calla”.

Merino ha sostenido que las restricciones previstas responden a decisiones políticas y no a criterios exclusivamente técnicos. “Detrás de cada hectárea que se pretende dejar de regar hay una decisión política”, ha afirmado, añadiendo que también existe “una decisión política” detrás de cada explotación que podría verse obligada a abandonar el regadío.
La dirigente popular ha aprovechado además su intervención en Tomelloso para recordar el compromiso adquirido por García-Page en relación con la regularización de los pozos de explotaciones prioritarias. Según ha señalado, “estamos en 2026 y los pozos regularizados son cero”, lamentando que muchas de estas explotaciones afronten incertidumbre ante la finalización de sus concesiones.
Asimismo, ha acusado al Gobierno regional de no haber desarrollado los acuerdos recogidos en el Pacto Regional por el Agua. “Ese pacto regional por el agua está metido en un cajón”, ha afirmado.
Finalmente, Merino ha reclamado una estrategia hídrica basada en inversiones, infraestructuras y planificación. “Castilla-La Mancha necesita una política de agua clara. Necesita infraestructuras, necesita planificación, porque el agua no puede seguir siendo un arma política”, ha señalado.
La diputada ha concluido advirtiendo de las consecuencias que, según sus datos, tendría la aplicación de la nueva planificación hidrológica sobre el regadío regional. “Más de la mitad de nuestras explotaciones pasarían forzosamente de regadío a secano”, ha afirmado, insistiendo en que “el campo no vive de titulares, vive de agua”.
