La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Ciudad Real juzgará este miércoles, 17 de junio, a M.S.V., acusado de un delito continuado de abuso sexual a su hijastra, que tenía siete años en el momento de los hechos. La Fiscalía solicita para el acusado una pena de seis años de prisión, así como varias medidas de protección para la víctima.
Según el escrito del Ministerio Fiscal, los hechos ocurrieron en un contexto de convivencia familiar, donde el acusado, aprovechando la relación de confianza con la menor, utilizaba el pretexto de «jugar a hacer cosquillas» para realizar tocamientos en sus partes íntimas. La Fiscalía subraya que estos actos se producían «con la oposición de la menor».
El Ministerio Público también recoge en su informe que el acusado pedía a la menor que «no le dijera nada a su madre de esos juegos» porque se enfadaría. Los hechos, según la acusación, se habrían prolongado hasta 2019, momento en el que la familia se trasladó a otra vivienda. En este nuevo domicilio, el acusado habría continuado los abusos «con más intensidad a pesar de la negación de la menor», según sostiene la Fiscalía.
La acusación califica los hechos como un delito continuado de abuso sexual a menor de 16 años y pide, además de la pena de prisión, la prohibición de acercarse a la víctima a menos de 300 metros y de comunicarse con ella por cualquier medio durante siete años. Asimismo, solicita que, tras el cumplimiento de la condena, se imponga al acusado una medida de libertad vigilada durante seis años y la inhabilitación durante diez años para cualquier profesión, oficio o actividad que implique contacto regular y directo con menores.
En concepto de responsabilidad civil, la Fiscalía reclama que el acusado indemnice a la menor con 10.000 euros por daño moral.
