Tomelloso Throwdown: cuando el deporte se convierte en esperanza y la solidaridad deja huella

La quinta edición del campeonato dona 3.500 euros a Fundación Kirira y La Sonrisa de María y eleva a 23.000 euros la cantidad recaudada desde su nacimiento, consolidando un proyecto que ya trasciende lo deportivo

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Hay veces en las que una competición deja de ser una competición. Cuando el último atleta cruza la meta, cuando se apagan los focos y cuando el público abandona las gradas, queda algo más importante que los resultados. Queda la huella.

Eso es precisamente lo que volvió a demostrarse este jueves en la entrega de la recaudación solidaria de la quinta edición del Tomelloso Throwdown, un campeonato que nació en plena pandemia con la intención de ayudar y que, cinco años después, se ha convertido en uno de los mayores eventos de CrossFit de España y en una de las iniciativas solidarias más queridas de la ciudad. La edición celebrada este año ha permitido entregar 3.500 euros, repartidos a partes iguales entre Fundación Kirira y La Sonrisa de María, con una aportación de 1.750 euros para cada entidad, elevando además a 23.000 euros la cantidad donada desde que comenzó esta aventura solidaria.

Pero más allá de las cifras, la mañana estuvo marcada por las emociones, los agradecimientos y la sensación compartida de que el Tomelloso Throwdown ha logrado construir algo mucho más grande que un campeonato.

Una comunidad que empuja en la misma dirección

La entrega de las ayudas reunió en el Ayuntamiento de Tomelloso a representantes de las administraciones, organizadores y entidades beneficiarias. El concejal de Deportes, Benjamín de Sebastián, fue el encargado de abrir el acto con tres palabras que, a su juicio, resumen perfectamente el significado de esta iniciativa: «gratitud, orgullo y compromiso».

Tomelloso Throwdown: cuando el deporte se convierte en esperanza y la solidaridad deja huella

«Es un orgullo contar con gente como Javier y con todo su equipo, que son capaces de organizar un campeonato de tal magnitud y, además, tener esa vocación solidaria que se ha repetido una vez tras otra», señaló. Un reconocimiento que se repitió durante toda la mañana y que tuvo como protagonistas a Javier Blanco, Arancha de Alfredo y el equipo que, desde hace cinco años, trabaja para convertir Tomelloso en una referencia nacional del CrossFit.

De una idea nacida en la pandemia a uno de los grandes eventos de España

Emocionado durante buena parte de su intervención, Javier Blanco recordó los inicios de un proyecto que comenzó en uno de los momentos más difíciles de los últimos años. «Esto comenzó en el COVID. Soy muy de Tomelloso y nació a raíz de una semana complicada. Ha ido creciendo de 200 atletas a 500, a 1.000 y a casi 1.200», explicó.

Las cifras hablan por sí solas. La quinta edición reunió a cerca de 1.200 atletas, convirtiendo al Tomelloso Throwdown en uno de los eventos más importantes del país dentro de esta disciplina. Entre deportistas, jueces, voluntarios y personal de organización, alrededor de 2.500 personas participaron directamente en un campeonato que volvió a llenar de vida la ciudad durante todo un fin de semana.

Pero para Blanco el verdadero éxito no está en los números. «Esperamos seguir creciendo, no ya por el número de atletas, sino por lo que recibimos. Es una competición súper familiar, súper acogedora», aseguró. Especial orgullo mostró por la categoría adaptada, una de las señas de identidad del campeonato. «Los ves competir y se te ponen los pelos de punta porque es brutal el esfuerzo que hacen».

Tomelloso Throwdown: cuando el deporte se convierte en esperanza y la solidaridad deja huella

El ambiente que convierte al Throwdown en algo diferente

Quienes vivieron el campeonato lo comprobaron de primera mano.

Durante el fin de semana de competición, el presentador tomellosero Víctor Caro recorrió las instalaciones entrevistando a atletas, voluntarios y organizadores. Entre discos, barras, aplausos y miles de espectadores, emergió una idea que se repitió constantemente: el Throwdown es mucho más que deporte.

La propia Arancha de Alfredo explicaba entonces que todo nació con una intención muy sencilla. «Javier vio la necesidad de echar una mano. Dijimos: vamos a intentar montar un campeonato de CrossFit aquí que poquito a poquito intentemos hacer crecer y seamos importantes a nivel nacional». Aquella conversación permitía conocer también una de las claves del éxito del evento. «Todos los años donamos los beneficios de este torneo. Lo hacemos sin ánimo de lucro y solemos ayudar a asociaciones relacionadas con el cáncer infantil, la discapacidad y las familias que las rodean».

Durante el reportaje, deportistas llegados desde distintos puntos de España coincidían en destacar la organización, la acogida de la ciudad y el ambiente familiar que se respira en Tomelloso. «Es una competición muy divertida», afirmaba uno de los participantes. «La verdad es que está muy bien organizada», señalaba otro. Incluso los voluntarios, pieza fundamental del campeonato, hablaban del esfuerzo con una sonrisa. «Te cansas mucho, pero al final disfrutas mucho de vivir la experiencia».

Quizá una de las frases que mejor resume el espíritu del Throwdown la pronunció uno de los miembros de la organización durante aquella jornada: «Somos una competición benéfica e inclusiva, muy pocas en España».

23.000 euros convertidos en esperanza

La intervención más emotiva del acto llegó de la mano de Arancha de Alfredo, que quiso poner el foco en el verdadero significado de la cifra alcanzada por el campeonato. «Hay una cifra que representa mucho mejor lo que significa este proyecto: 23.000 euros donados desde que comenzó esta aventura». Pero inmediatamente quiso ir más allá de la cantidad económica. «23.000 euros convertidos en investigación. 23.000 euros convertidos en oportunidades. 23.000 euros convertidos en esperanza».

Tomelloso Throwdown: cuando el deporte se convierte en esperanza y la solidaridad deja huella

La organizadora recordó que el mérito pertenece a toda una comunidad. «Hoy no celebramos una donación. Celebramos una comunidad. Celebramos que el deporte puede ser mucho más que una competición y celebramos que todos juntos seguimos demostrando que la solidaridad también puede mover montañas».

Dos causas distintas, un mismo objetivo: que nadie luche solo

Los fondos recaudados este año han sido destinados a dos entidades que trabajan en ámbitos muy diferentes, pero unidas por una misma vocación de ayuda. Desde Fundación Kirira, su técnica de proyectos, Alba Castellanos, agradeció no solo la aportación económica, sino también la oportunidad de dar visibilidad a su labor. La fundación desarrolla proyectos de cooperación en Kenia para prevenir la mutilación genital femenina, evitar matrimonios forzados y garantizar el acceso a la educación de niñas en situación de vulnerabilidad. «Erradicar las violencias basadas en el género también implica ocupar espacios como estos, hablar con personas que no te conocen e intentar que tu trabajo llegue al máximo número de personas posible», señaló.

Uno de los momentos más emocionantes de la mañana llegó con la intervención de Juan Camaño, padre de María y representante de La Sonrisa de María, asociación nacida para impulsar la investigación del cáncer infantil y apoyar a las familias desplazadas durante los tratamientos hospit alarios. Camaño explicó que una parte importante de su trabajo consiste en ayudar a sufragar gastos cotidianos de quienes pasan meses acompañando a sus hijos en hospitales lejos de casa. «Si a una familia le alivias 700 euros de su sueldo, es importantísimo».

Con la emoción asomando en cada palabra, confesó lo que significaba para él recoger esta ayuda en Tomelloso. «Venir hoy a Tomelloso a recibir esto es pensar que mi hija ha hecho algo bien en esta vida». Y añadió un mensaje dirigido a los organizadores. «Creo que detrás de este equipo hay mucho corazón. Todo lo que podáis ayudar a gente que organiza estas cosas es poco».

Un campeonato que ya forma parte del alma de Tomelloso

La directora general de Asuntos Europeos, Nazareth Rodrigo, destacó el impacto social y económico que genera el evento para la ciudad. «Une dos potenciales increíbles: el deporte y el afán de ayudar y colaborar». Mientras que el alcalde, Javier Navarro, recordó que durante esos días Tomelloso se convierte en un punto de encuentro para participantes llegados de todos los rincones del país. «No sois uno de los mejores campeonatos de Castilla-La Mancha. Sois uno de los mejores campeonatos a nivel nacional». Navarro subrayó además el impacto que tiene para la hostelería, el comercio y la imagen de la ciudad, insistiendo en que el Ayuntamiento seguirá apoyando el proyecto.

Miguel Muñoz
Miguel Muñozhttps://entomelloso.com
Creativo, por que lo de artista está ya mu visto. Me apasiona contar historias. Soy fotógrafo y videógrafo en Ciudad Real. A veces escribo.

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