El Gobierno de Castilla-La Mancha ha impulsado una alianza científica internacional para el intercambio de conocimientos técnicos en la gestión de paisajes kársticos, centrada en el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera y el Parque Nacional de Jiuzhaigou, en China. Así lo ha anunciado el viceconsejero de Medio Ambiente, José Almodóvar, durante unas jornadas especializadas celebradas con la participación de la directora general de Medio Natural y Biodiversidad, Susana Jara, y el director-conservador del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, Ignacio Mosqueda.
Según ha informado la Junta en nota de prensa, el encuentro técnico ha contado con la coordinación de la Fundación Global Nature y la colaboración de la Consejería de Desarrollo Sostenible desde España y la SEE Foundation desde China. Este evento se enmarca en el Memorando de Entendimiento liderado por el Gobierno regional, cuyo objetivo es fomentar una red de parques hermanados.
Durante las jornadas, Susana Jara ha destacado que «gracias al asesoramiento de expertos y responsables institucionales hemos podido debatir y encontrar soluciones innovadoras ante los retos compartidos de conservación que tenemos en estos dos espacios únicos». Además, ha subrayado que este tipo de alianzas permite aplicar en Castilla-La Mancha «las mejores prácticas internacionales en restauración de humedales y adaptación climática, asegurando que este oasis de La Mancha continúe siendo un legado vivo para las futuras generaciones».
En el encuentro han participado expertos del Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC), la consultora AMPHOS 21, la Universidad de Sichuan, representantes del Parque Nacional Jiuzhaigou y Gu Xiadong, director del departamento Forestal y de Pastizales de Sichuan.
Las Lagunas de Ruidera y el Valle de Jiuzhaigou comparten una singularidad geológica excepcional: ambos son sistemas de lagunas fluviokársticas escalonadas, conectadas por barreras masivas de toba o travertino, una formación extremadamente rara en el mundo. Según Jara, «esta vulnerabilidad compartida ha sido el catalizador de esta alianza científica y de gestión, que busca aplicar soluciones comunes ante desafíos como la conservación de las barreras tobáceas, la gestión del uso público y la preservación de la calidad hídrica en un contexto de cambio climático global».
Por su parte, José Almodóvar ha señalado que el marco de colaboración es «una herramienta fundamental para fortalecer la protección de ecosistemas fluviokársticos únicos en el mundo, que nos va a permitir utilizar tecnologías de vanguardia y metodologías de monitoreo para garantizar la sostenibilidad de las barreras tobáceas y la calidad del agua, elementos que hermanan a Ruidera con Jiuzhaigou».
