Se llaman Khn y Klek de Poitrine, vienen de Saguenay (Quebec), llevan máscaras de papel maché y hablan en un idioma que no existe. Y sin embargo, llevan semanas siendo lo más comentado en los foros de música de medio planeta. 1 El nombre de la banda —angina de pecho, literalmente— no es provocación vacía: su música es exactamente eso, tensión acumulada en el pecho que no encuentra salida hasta que de repente explota.
El origen del fenómeno viral tiene fecha y lugar: diciembre de 2025, festival Trans Musicales de Rennes, Francia. La radio americana KEXP graba su actuación y la sube a YouTube. Un mes después, la vídeo supera los 4,2 millones de visitas y se convierte en «una de las vídeos más virales de KEXP». 2 Hoy ya van por siete millones. 3 Entradas agotadas en Toronto, en Nueva York, en París. Todo eso siendo completamente independientes: han rechazado todas las ofertas de todos los sellos del mundo. 4
«IA: los humanos han terminado con la música. Angine de Poitrine: sujétame la cerveza marciana triangular.»
— Comentario de YouTube que lo resume todo
¿Y qué suenan? Aquí es donde hay que ser precisos. La etiqueta «rock progresivo de los 70» que uno podría soltar de primeras se queda corta. La crítica los ha descrito como math rock, como «Sun Ra meets punk», y los ha comparado con Gentle Giant y King Gizzard & the Lizard Wizard. 5 Ellos mismos se autodefinen como un «orchestre mantra-rock dada-pythago-cubiste». Sus influencias declaradas incluyen al guitarrista de vanguardia quebequense René Lussier, el movimiento Dadá, y en cuanto al lenguaje de guitarra hablan de «un fraseo angular teñido de Zappa y Leo Brouwer, con una aproximación al jazz moderno à la John Scofield». 2 No es el prog de Genesis, es algo más raro y más honesto.
La clave técnica es la microtonalidad: la guitarra de Khn tiene trastes adicionales que permiten 24 notas por octava en lugar de las 12 del sistema occidental estándar. 6 Eso genera esa sensación inquietante de «algo está ligeramente desafinado pero en realidad no» que descoloca y engancha. Klek, el batería, cuenta que empezó todo añadiendo trastes a una guitarra con una sierra. La broma se convirtió en identidad. 2
Hay una lectura cultural que no se puede ignorar: en plena avalancha de música generada por IA, Angine de Poitrine conecta con algo que la gente necesitaba. Uno de los comentarios más virales de YouTube lo decía claro: «This is the only way we can win the battle against AI.» 5 El New York Times los elogió el 3 de abril. 2 Su segundo álbum, Vol. II, acaba de salir. Si no los conoces todavía, ya llegas tarde. Pero aún puedes ponerte al día.
