La Guardia Civil ha investigado a un conductor como presunto autor de un delito contra la seguridad vial después de ser detectado circulando a 247 kilómetros por hora en la autovía de peaje R-4, a la altura de Ocaña (Toledo), donde la velocidad máxima está fijada en 120 km/h. El infractor podría enfrentarse a penas de prisión, multa y retirada del carné.
Los hechos se produjeron durante un dispositivo de control de velocidad llevado a cabo por agentes del Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Ocaña. Según ha informado el propio cuerpo en una nota de prensa, el objetivo de este operativo era “prevenir accidentes y detectar conductas que pudieran constituir infracciones o delitos contra la seguridad vial”.
Durante el control, un turismo fue captado por el cinemómetro circulando a una velocidad que excedía en 127 km/h el límite establecido. Tras interceptar el vehículo, los agentes identificaron a su conductor y le comunicaron la infracción detectada, así como su situación legal. En ese momento, fue informado de que iba a ser investigado por un delito recogido en el artículo 379.1 del Código Penal.
Desde la Guardia Civil recuerdan que este tipo de conductas suponen un grave riesgo para la seguridad de todos los usuarios de la vía. “Superar ampliamente los límites de velocidad establecidos pone en peligro no solo al conductor, sino también al resto de personas que circulan por la carretera”, señalan fuentes del instituto armado.
Por estos hechos, el conductor se enfrenta a penas que pueden alcanzar hasta seis meses de prisión, multas de hasta doce meses y la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por un periodo máximo de cuatro años.
