Agentes de la Policía Nacional han detenido a dos personas en Valencia y Torreblanca (Castellón) por su presunta implicación en delitos de revelación de secretos, daños informáticos, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. Los arrestados están acusados de sustraer cerca de diez millones de registros confidenciales en ataques cibernéticos de extrema gravedad.
La investigación se inició en 2023, cuando los agentes detectaron una sustracción masiva de información que afectó a datos de alumnos, padres y profesores de Castilla-La Mancha, según ha informado la Policía en nota de prensa. A raíz de las pesquisas policiales, se identificó a los presuntos autores y se determinó que la organización criminal habría perpetrado una treintena más de delitos similares.
La información robada era utilizada posteriormente por la rama de monetización del grupo criminal para cometer ciberestafas, usurpaciones de identidad y su venta ilícita en foros underground.
Para llevar a cabo estas operaciones, la organización empleaba equipos de alto nivel y una sofisticada infraestructura tecnológica, diseñada para vulnerar sistemas de seguridad, anonimizar sus rastros y eludir la acción de la justicia. Según la Policía, esto evidencia “una altísima especialización y división de tareas operativas, logísticas y de monetización”.
Durante la operación policial, se realizaron entradas y registros en los domicilios de los arrestados. En estas intervenciones, los agentes lograron neutralizar la infraestructura tecnológica de la red y desarticular su sistema de blanqueo de capitales, que operaba mediante el uso de criptomonedas, casas de cambio virtuales y la utilización de infraestructura internacional en varios países de Europa.
La investigación está dirigida por la Plaza 11 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Zaragoza y ha sido llevada a cabo por la Comisaría General de Información, con la colaboración de las Brigadas Provinciales de Información de Valencia, Castellón y Madrid.
