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viernes, 14 junio

15 de De mayo “Día de la Familia”

Familia, una palabra que abarca tantas definiciones como familias podemos encontrar en nuestro día a día

Familia, si buscamos la definición en un diccionario, nos encontramos: “Grupo de personas vinculadas por relaciones de matrimonio, parentesco, convivencia o afinidad”

Así es realmente, consideramos a nuestra familia, con aquel grupo de personas, que están presentes de una manera especial, que nos dan su apoyo, comprensión y afecto.

De esta manera, consideramos parte de nuestra familia, a personas que “biológicamente no lo son”, como pueden ser amistades, compañeros/as de trabajo,… ¿Porqué? Porque nos brindan aquellos apoyos que esperamos o valoramos propios de un contexto familiar. Que podemos hacer para generar un entorno familiar adecuado:

  • Favorecer la comunicación entre los miembros de la familia.
  • Motivar la expresión de los sentimientos y emociones que nos genera nuestro día a día.
  • Fomentar valores de humildad, respecto y empatía en el núcleo familiar.
  • Ofrecer alternativas de elección para favorecer la autonomía.
  • Logar una base de confianza y apoyo entre los miembros de familia.
  • Crear un hogar cálido.

Así, cada familia, parte de unos valores y creencias únicas y a veces compartidas, pero que ocurre cuando es en seno de la familia, cuando aparecen las dificultades. Esperamos que ese grupo que nos rodea, nos de bienestar emocional, un apego seguro, ayuda cuando lo necesitemos, … ¿pero si esto no está?

Todos sabemos que en el seno de distintas familias, surgen conflictos que dan lugar a problemas en nuestra salud mental, como sintomatología ansiosa y anímica (miedo, tristeza, sentimiento de culpa) Lo que se espera de una familia es seguridad, y cuando no está, cuando las relaciones o el trato no es lo esperado, se da en la persona que se sufre una disonancia cognitiva, es decir, se dan dos sentimientos contradictorios, por ejemplo, como es mi padre lo debo de querer, pero siento cariño o apego hacia él, porque nunca estuvo; como es mi hermano debo a estar a su lado, pero me hace sufrir y me quiero alejar,.. así podríamos poner diversos ejemplos, de sentimientos contradictorios que se dan en un mismo momento.

Estas situaciones que creemos que son poco frecuentes, son situaciones que se pueden dar, y deberíamos darles visibilidad para conocer a otras personas en nuestra situación, y aprender a manejar las emociones y sentimientos que nos genera dicha situación. De las sensaciones que más se habla, son el sentimiento de culpa y de abandono.

En muchas ocasiones las personas que han crecido en un hogar con una apego inseguro, padre/madre ausentes, autoritario, piensan que son culpables de esa situación, porque “se han portado mal”, “han provocado la situación”,… y a pesar del sufrimiento que les genera la relación, continúan en ese núcleo familiar, dado que creen que son responsables de la situación. En estos casos, se debe aprender a gestionar eso pensamientos distorsionados, es decir, hacerle ver a la persona que esas actitudes o comportamientos de sus familiares hacia él, no son su responsabilidad, sino de la persona que los produce. De ahí el sentimiento de abandono o soledad, poque las necesidades más básicas, como son la de seguridad y referencia de un entorno familiar estable no están, y genera un miedo al rechazo en próximas relaciones.

¿Qué debemos hacer en estas situaciones?

  • Aprender a gestionar los pensamientos negativos que nos invaden, como el sentimiento de culpa o abandono.
  • Conocer otros entornos estables, que nos ayuden a generen vínculos positivos.
  • Aprender que a veces los lazos afectivos se establen con otras personas con las que nos une “nada a nivel biológico”
  • Muy importarte, aprender a aceptar que determinadas personas no deben estar en mi vida, aunque sean familia.
  • Reconocer la sintomatología ansiosa y anímica, para buscar estrategias para gestionarlas.

En conclusión, observamos en nuestro entorno muchos tipos de familias y con componentes diversos, cada cual con sus valores y creencias. Pero, todos compartimos, que una familia, debería de ser ese entorno seguro donde establezco unos lazos afectivos estables, unas figuras de referencias que me aportan seguridad y me guían en el camino en base la confianza establecida, comunicación y respeto.

Elena Benito Lara
Elena Benito Larahttps://www.elenabenitopsicologia.com/
Doctora en Ciencias de la Salud, Psicóloga General Sanitaria y Neuropsicóloga
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