Los diestros Rafael Rubio «Rafaelillo» y Antonio Ferrera, con dos orejas cada uno, han salido este viernes triunfadores de la corrida celebrada en Tomelloso (Ciudad Real) en la que, con toros de Victorino Martín, se ha conmemorado el 50 aniversario de la inauguración de su coso taurino.

Un día de celebración en Tomelloso, y, para la ocasión, se optó por darle al evento un carácter torista con una corrida de Victorino que apuntó cosas altamente interesantes pero que, en parte, quedaron ocultas por el intenso viento que sopló a partir del segundo toro, y que impidió que la lidia se desarrollara debidamente.

Abrió plaza un toro que no humilló, en contra de lo que suelen hacer los ejemplares del hierro la A coronada, y ante él Rafaelillo hilvanó una faena esforzada, necesariamente a media altura y mal rematada con los aceros.

En el cuarto el vendaval seguía haciendo de las suyas, pero tal circunstancia no impidió que Rafaelillo dejara pasajes realmente notables, por ambos pitones, muy puntuales, pero de enjundia. El borrón llegó en la defectuosa estocada trasera y caída, la cual debió ser suficiente motivo para dejar el premio en una oreja y no en dos. El toro fue premiado con la vuelta al ruedo.

Día Mundial de las Mujeres Rurales

Antonio Ferrera tuvo que bregar con el vendaval que se desató cuando saltó el segundo de la tarde, además de con las embestidas del de Victorino, al que le faltó entrega, si bien tal condición pudo ser debida a la falta de mando en la muleta del extremeño, que era más bandera que muleta. Aún así Ferrera hizo un esfuerzo y se justificó por los dos pitones.

El quinto humilló pero no se rebosó, y la faena de Ferrera sólo tuvo algún arrebato templado al natural.

Inma Delgado Fotografía New Born

Curro Díaz tuvo el atrevimiento de brindar la faena del tercero al público, y de basar el trasteo por el pitón izquierdo; ¡Con la que estaba soplando! Lo sorprendente es que consiguió algunos naturales notables. De hecho el trasteo se fundamentó por completo al natural.

También con la izquierda llegó lo más reseñable en el noble sexto, en una faena que pinchó, quedando el premio en una oreja.

FICHA DEL FESTEJO

Seis toros de Victorino Martín, algo terciados de presentación y manejables en general. El mejor el cuarto, de nombre Milonguero, número 35, premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre.

Rafaelillo (de azul rey y oro): dos pinchazos, estocada entera arriba y cinco descabellos (silencio tras aviso); estocada entera trasera y caída (dos orejas).

Antonio Ferrera (de grana y oro): tres pinchazos, estocada baja y descabello (silencio tras aviso); entera desprendida (dos orejas).

Curro Díaz (de azul rey y oro): media arriba y dos descabellos (ovación tras petición); dos pinchazos y estocada entera desprendida (oreja).

Sabores del Quijote

La plaza registró media entrada.




DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí