Dicen que en las peores crisis están las mejores oportunidades. Sin embargo, depende de la experiencia, la preparación y el bagaje del capitán que esté al mando del barco.

Después de dos años muy difíciles por la crisis sanitaria derivada de la pandemia del Coronavirus, España está atravesando una grave crisis económica que está asfixiando a los hogares españoles; crisis favorecida por las consecuencias de la guerra en el este de Europa y de las consecuencias socioeconómicas de la pandemia, pero que en España es mucho más severa que en el resto de Europa por las políticas inadecuadas del PSOE y sus socios de Podemos, independentistas y proetarras. Estamos en una mala situación con un mal gobierno.

Las familias españolas son asfixiadas por la subida de los impuestos, el incremento de los precios de los productos de la cesta de la compra o la subida de la luz y del gas y los combustibles fósiles, que hacen que el español, con los gobiernos de la izquierda, sea más pobre y ponga en riesgo el bienestar de todos. Ante esta situación, hay dos opciones. O quedarse de brazos cruzados esperando a que la situación se arregle, o tomar decisiones valientes. En algunas ocasiones el camino correcto no es el más fácil; pero en las situaciones más complejas es donde se conocen a los verdaderos gestores.

Ante la inacción del Gobierno, el nuevo presidente del Partido Popular -Alberto Núñez Feijóo- ha enviado a la Moncloa el plan fiscal del PP y ha tendido la mano al gobierno, que puede aceptar el oxígeno que le ofrece la oposición o seguir asfixiando a los españoles con políticas irracionales económicamente de la izquierda y de los que quieren romper España.

El Partido Popular ha presentado a Pedro Sánchez un documento compuesto por 41 páginas con las propuestas del principal partido de la oposición y la alternativa real al desgobierno que hoy tenemos. Algunas de las medidas que se recogen son: la rebaja del IRPF a las familias con ingresos inferiores a 40.000€ anuales, bajada del IVA de la luz y del gas al 4%, ayuda directa anual de hasta 300€ a las rentas medias y bajas, reducción burocrática y eficiencia del gasto público, además de la rebaja de impuestos a la industria, agricultura, ganadería y transporte.

Las previsiones del Gobierno eran recaudar en el año 2022, 9.000 millones de euros más de lo que tenían previsto, pero solo entre enero y febrero el Estado recaudó más de 7.000 millones de euros. Nuestro objetivo es aliviar a las economías domésticas, a las familias, a los hogares españoles. Por ello, toda esa recaudación extra que ha obtenido el Gobierno y que ha salido del bolsillo de los españoles, debe ser devuelta para paliar la subida del nivel de precios de los últimos meses y semanas.

¿Cuál ha sido la respuesta que hemos recibido por parte del PSOE y Podemos? Que si bajamos impuestos habrá recortes en el Estado del Bienestar. Falso. El Gobierno puede y debe cortar con todo el gasto improductivo que realiza la administración. Hoy en día tenemos el Gobierno más caro de la historia de España con 22 ministerios, récord de gasto en altos cargos y asesores que cuestan más de 47 millones de euros a los españoles y encima ahora Pedro Sánchez gasta 620 millones en renovar la flota de coches oficiales (cuatro veces mayor que la del Gobierno del presidente Rajoy). Además, la Moncloa ha contratado 119 sesiones de imagen y maquillaje para el presidente y los ministros. De ahí sí es de donde hay que recortar. Se debe mantener e incrementar el gasto de Educación de Sanidad y de los pilares del bienestar de todos los españoles, pero el Gobierno debe ajustar el brutal gasto improductivo que realiza la izquierda en nuestro país.

En definitiva, apostemos por las políticas que siempre han funcionado. Si se quiere, se puede. Solo hace falta voluntad política.




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