El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, tiene intención de viajar a Bruselas en el mes de mayo con los sindicatos, organizaciones agrarias y cooperativas agroalimentarias, en el marco de la negociación de la Política Agraria Común (PAC) 2023-2027.

Durante su intervención este miércoles en el acto de clausura de la asamblea general de la Federación Española del Vino (FEV), García-Page se ha mostrado convencido de que en esta negociación la región «va a salir muy bien», cosa de la que «estamos orgullosos», ha reseñado.

En este contexto, se ha referido a la «batalla delicada» que se ha librado en Europa con el vino, convencido de que se ha «salvado el trámite mayor», el «más importante» y, consciente de que «cualquier cosa en exceso es mala» y que «todo en la vida depende de las proporciones».

«El primer paso lo hemos conseguido, pero hay que seguir insistiendo», no solo con el vino sino con todo el sector agroalimentario, ha advertido, asegurando que él hubiera mantenido en Europa la defensa de que el vino «es un producto enraizado en nuestra sociedad y nuestra cultura» y lo hubiera hecho «dijera lo que dijera cualquier partido político».

Dicho lo cual le ha mostrado su apoyo al sector en unos «años difíciles», refiriéndose en este punto tanto al Brexit, como a la pandemia y la guerra, lo que le ha llevado a reflexionar sobre la existencia de los sectores estratégicos.

«Una parte de la identidad de un país está en sus materias primas y sus sectores estratégicos y quizá en España como en Europa en buena medida algunos los ha descuidado», ha opinado, considerando que «esta es la lección que tiene que aprender una sociedad como la nuestra».

A su juicio, hay que «avanzar para considerar que Europa tiene que ser una solución y empezar a considerar algunos factores como muy estratégicos», refiriéndose, en el contexto agroalimentario, al hecho de que en España todos los sectores estratégicos están organizados para defender sus intereses y a que, aunque cada región ha defendido su identidad «con marcas que cada una ha ido prestigiando por sí misma», eso no ha supuesto un problema de conflicto con el sector.

«En las señas de identidad muy regionales nos hemos dado cuenta de que, defendiendo cada uno lo suyo, está defendiendo el conjunto» y ello «sin minusvalorar la marca del país», ha valorado García-Page, que ha abogado por obligarse a «hablar mejor» y contar lo bueno de un país donde «siempre hablamos de lo que no funciona» pese a que «fuera de España en muchos aspectos somos admirados».

También se ha referido el presidente regional a la futura Ley del Vino de Castilla-La Mancha, de la que ha dicho que «va a ser ejemplar y pactada con todo el mundo» y sobre la que ha confiado que haya unanimidad.

Por último, Emiliano García-Page ha incidido en mostrar su apoyo al sector del vino, mostrándose «optimista». «Me gustaría que gestionáramos la esperanza», ha concluido.




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