La escultura encargada por Inmaculada Jiménez para homenajear a las victimas de la pandemia, ha costado más de 35.000 euros: 30.000,00 euros de la pieza, a lo que hay que sumar las obras de acondicionamiento, lo que hace un total de 35.780,19 euros. Esta escultura que se inauguró en un evento en el que no se dio protagonismo a ninguno de familiares de víctimas.

Para la puesta en marcha de este homenaje, no solo no ha contado con la oposición, si no que tampoco ha contado con la sociedad de Tomelloso ni asociaciones de víctimas de la pandemia, quienes serían los verdaderos destinatarios de este homenaje.

Según el contrato de adjudicación de la obra escultórica, publicado en la Plataforma de Contratación del Estado, su coste asciende a 30.000,00 euros (impuestos incluidos), a los que habría que sumar los gastos de colocación, preparación del lugar de la instalación, que ascienden a 5.780,19 euros, y los gastos generados en el acto de inauguración.

Sin entrar a valorar la calidad artística de la escultura, trabajo realizado «con mucho sentimiento» por la autora, tal como relató ella misma en el acto de inauguración. El arte es arte, y te gusta o no te gusta. Lo entiendes o no lo entiendes, pero la verdad es que el relato de la autora nos convenció a todos los allí presentes.

La escultura encargada por Inmaculada Jiménez cuesta 35.000 euros a los tomelloseros

Desde asociaciones de víctimas del COVID, pedían un acto más sencillo, que incluyese la plantación de algún olivo, así como la colocación de una placa con los nombres de los fallecidos, cuyos familiares así lo solicitasen. Sin embargo, esto implicaría un recuento de fallecidos en el cementerio, algo que la alcaldesa siempre ha querido ocultar. De hecho, llegó a dirigirse al Obispo de Ciudad Real por carta para que desautorizase al cura de Membrilla que proporcionó unas cifras de fallecidos mucho más cercanas a la realidad que los que ella misma facilitaba, como posteriormente se pudo comprobar.

Según informo la propia Inmaculada Jiménez en el último pleno, sí que se ha plantado un olivo en el cementerio: «el olivo se compra, el olivo se planta y el olivo está en la zona en la que se ha enterrado a la mayoría de la gente en esta pandemia».

Según ella misma decía en el pleno «el cementerio no es lugar de actos, de músicas ni otras cuestiones». El olivo se plantó junto a una placa «muy aséptica» y sin nombres, sin ningún tipo de evento. Justo todo lo contrario que la inauguración de la estatua que cuenta con una placa que recuerda que «ESTA ESCULTURA SE INAUGURÓ, EL 10 DE JULIO DE 2021, POR DÑA. INMACULADA JIMÉNEZ SERRANO, ALCALDESA DE TOMELLOSO».




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