Los bombos son elementos singulares que solo se encuentran en el término municipal de Tomelloso y sus alrededores. Se trata de construcciones en «piedra seca», es decir, sin argamasa, por lo que las piedras se sujetan entre sí. Es muy interesante conocer cómo en el siglo XIX y la primera mitad del XX, unos agricultores sin estudios llegaron al conocimiento de la aplicación del sistema constructivo de la bóveda. Los hay de una, dos y tres cúpulas, y algunos de ellos son una maravilla estética y técnica. Se calcula que llegó a haber más de dos mil, de los cuales se conservan en buen estado unos 150.

HISTORIA DE LOS BOMBOS

Es admitido por los agricultores que los bombos se construyeron a partir de la segunda mitad del s. XIX, como consecuencia de la extensión del cultivo de la vid, sirviendo como vivienda y refugio durante las faenas del campo.

Las circunstancias tan especiales de Tomelloso y sus terrenos semi-áridos, en los que la labor de cultivo se hacía muy difícil por la gran cantidad de piedras que contenía, debió ser la causa de que los agricultores tomelloseros comenzasen a construir los bombos. A golpe de arado y mulas, los agricultores, en una labor casi interminable, fueron sacando piedras de sus terrenos y acumulándolas en las lindes, creando así unas delimitaciones de las propiedades bien señaladas.

La singularidad de estas construcciones fue acogida con gran interés por los participantes del I Congreso de Arquitectura Rural en piedra seca y solicitaron a la UNESCO la declaración de los Bombos como Patrimonio de la Humanidad.

Los alrededores de la ciudad de Tomelloso están enriquecidos por estas geniales joyas arquitectónicas que decoran el paisaje rural y lo embellecen, proporcionando al municipio una seña distintiva y peculiar.

Los bombos son arquitecturas rústicas de carácter agrícola, y están fabricados de forma natural con la piedra del lugar (lajas o lanchas), desenterrada por el arado y amontonada en las lindes.

Además, la construcción requiere una esmerada técnica, ya que se realiza piedra sobre piedra sin ligar con ningún tipo de argamasa (técnica que en arquitectura se denomina de “piedra seca”). Por su parte, el techado o la cubierta se realiza en forma de falsa bóveda (acercando hiladas de piedras hasta rematar la última, y después se cubren con capas de piedras más pequeñas). Su planta suele ser circular.

En su interior podemos encontrar, entre otros elementos, la chimenea para el fuego, los poyos para el descanso, las hornacinas a modo de alacenas, las estacas clavadas en las paredes, ganchos donde principalmente se colgaban los aperos al terminar las faenas, y la zona de la cuadra para los animales, quienes proporcionaban calor durante la noche.

En el museo etnográfico de la ciudad, llamado Museo del Carro, podemos visitar un bombo que se construyó para la ocasión, y que fue el último bombo construido. Podréis tener más información en el capítulo dedicado al Museo.

Tenemos mucho que contarte sobre la trilogía de la arquitectura de Tomelloso en «Conocer Tomelloso»

2 Comentarios

    • Hola Jacinto, le queríamos comentar que el vídeo que tomamos del bombo fue realizado con la única idea de mostrar las dimensiones del mismo, en ningún momento explicamos algo más relevante o distinto a la cobertura del artículo, por ello que fuera sin audio, además, el plano fue realizado mediante un dron y lo único que se hubiese escuchado es el sonido del aire entrando por la cámara y las aspas del dispositivo en constante movimiento. Un saludo.

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