Puede ser por higiene, por comodidad o una cuestión de estética. Depilarse la zona íntima es algo cada vez más demandado tanto por mujeres como por hombres. Esto ha causado debate en torno a los beneficios o inconvenientes de hacerlo. Lo mejor para llegar a un consenso es guiarse por la opinión de expertos dermatólogos y ginecólogos.

En primer lugar, para minimizar los riesgos, es importante seguir un paso a paso. Rubén Martínez, de Don Afeitado, explica en su guía cómo hacerlo correctamente en las partes íntimas. “Hay distintas formas de hacerlo, pero en cualquiera de ellas la preparación es muy importante”, señala. La piel debe estar hidratada en la zona que vayamos a depilar. Incluso conviene usar un exfoliante corporal para eliminar las células muertas o restos de cremas, preparando bien la piel, señala.

Lo cierto es que el vello es un buen protector y cuanto más vello púbico eliminemos, mayor es el riesgo de contraer una enfermedad sexual porque ese vello crea una barrera de protección en los genitales, que son una zona del cuerpo que está más expuesta ya que sin el vello no se mantiene igual la temperatura de la zona genital y hay un riesgo de disminución de la fertilidad.

El vello es una barrera natural ante infecciones y enfermedades. A esto hay que añadir que las condiciones de humedad y falta de ventilación favorecen la proliferación de gérmenes.

Por otra parte, el vello supone una protección contra el roce, de hecho por ello tiende a ser rizado de forma natural, aunque con la ropa interior actual este argumento pierde importancia ya que tenía mayor arraigo esta idea en el pasado cuando no se usaba la ropa interior.

Cada uno elige qué depilarse

Depilarse es una decisión personal. Los dermatólogos por lo general no están del todo a favor de la eliminación total por haber, según señalan estos expertos, un mayor riesgo de infecciones de transmisión sexual y ofrecer una protección tanto en hombres como en mujeres contra bacterias y hongos, aunque también concretan que las probabilidades son bajas. Más allá de esto, la cuestión es cómo y cuánto depilarse.

Con las técnicas que tenemos a nuestra disposición lo mejor hoy en día es hacerlo con métodos que sean mínimamente agresivos con la piel.

Aquí destacaría la depilación láser frente al rasurado y otras técnicas como la cera que pueden causar heridas superficiales en la piel, aunque hay que vigilar bien que nos pongamos en manos expertas o de lo contrario se pueden generar quemaduras.

En esta línea también destacan las cremas depilatorias que tampoco causan ningún tipo de agresión en la piel (a no ser que se presente alguna reacción alérgica).

La depilación integral no es para todas las personas, ya que se trata más bien de una cuestión estética. En algunos casos la mejor opción puede ser una depilación intermedia retirando el vello de la zona de las ingles y el pubis, y manteniendo el de los labios y la vulva. Y cada vez con más frecuencia hay quien opta por una depilación intermedia que consiste en dibujar formas con el vello púbico.

Un paso más allá, las personas más osadas se atreven a teñir los vellos de esta zona, algo que los dermatólogos aconsejan muy poco. Lejos han quedado los años en los que las mujeres no se depilaban la zona femenina y menos aún los hombres pero en la actualidad la demanda ha ido en aumento debido a los cambios en los cánones actuales de belleza.

Cuidados para una piel recién depilada

La piel justo después de la depilación está más delicada, por lo que hay que tener más presente la hidratación en esta zona y mantener unas precauciones en las que hay que valorar que el roce de la ropa interior aquí puede causar más estragos, así que cuanta más barrera protectora, será mejor. Además del detalle de la hidratación, tras una depilación hay que procurar utilizar ropa interior de algodón.

Los expertos en dermatología y estética recomiendan también usar jabones antisépticos tras el depilado para prevenir infecciones o alguna crema hidratante rica en aloe vera. No obstante, lo habitual es que no se presente ningún tipo de molestia. Un modo de prevención es el de evitar una depilación con demasiada frecuencia, que aumenta el riesgo de irritación.

Métodos y resultados

Con las cuchillas de afeitar hay que andar con cautela porque un mal uso puede llevar a la aparición de vellos enquistados. Si se opta por la depilación con cera lo importante es cuidar de no causar quemaduras en la piel. Aquí se aconseja que la depilación la realice una persona experta. Cuando se trata de la depilación por láser hay que seguir los consejos y cautelas propias tanto anteriores como posteriores a cada sesión.

En definitiva, se trata de una cuestión de estética pero sobre todo de higiene en la que sólo hay que seguir algunos sencillos consejos.

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