La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) prevé para Castilla-La Mancha un déficit del 0,9% del PIB en 2021 y atendiendo a sus necesidades reales de financiación,el nivel de deuda se situaría a final de 2021 en el 36,3%.

Empeoran cuatro décimas las previsiones de saldo para 2021 respecto a las recogidas en el pasado informe de 8 de abril sobre los presupuestos iniciales de Castilla-La Mancha, con cambios significativos en el nivel de ingresos y recursos fundamentalmente por la revisión a la baja, más acentuada en recursos, de las estimaciones de fondos Next Generation EU.

La región prevé alcanzar un déficit del 1,1%, variando una décima la previsión recogida en los planes presupuestarios a medio plazo por la distinta estimación del PIB, manteniendo un crecimiento de empleos superior y de recursos similar a los estimados por la AIReF.

PREVISIÓN NACIONAL

A nivel nacional, la AIReF mantiene que el PIB crecerá este año un 6,6% y que el empleo equivalente a tiempo completo aumentará un 4,6%, pero empeora una décima su previsión de déficit público, hasta el 7,9%.

El incremento de su previsión de déficit es resultado de la interacción de diferentes factores que lo han elevado, como la adopción de nuevas medidas o la ejecución observada, compensados en gran parte por otros que han actuado en la dirección contraria, como la positiva evolución de la recaudación en los primeros meses del año.

La presidenta de la AIReF, Cristina Herrero, ha afirmado que en septiembre, con información más completa, se revisará el conjunto del cuadro macroeconómico con vistas a determinar el grado de realismo de las previsiones macroeconómicas del Gobierno contenidas en el borrador de Presupuestos Generales del Estado para 2022.

Igualmente, ha explicado que la inexistencia o la suspensión de las reglas fiscales no supone la falta de supervisión fiscal y ha resaltado que es necesario establecer una estrategia fiscal a medio plazo «lo suficientemente flexible y amplia» que cubra todo el periodo de Plan de Recuperación.

Así se desprende del Informe sobre la Ejecución Presupuestaria, Deuda Pública y regla de gasto 2020, donde se recuerda que la AIReF tiene mandato de informar, antes del 15 de julio, sobre el cumplimiento de los objetivos de estabilidad, deuda y regla de gasto del ejercicio en curso.

Además, la AIReF ha destacado que el endeudamiento público estará cerca del 112,4% del PIB, lo que «supone una gran vulnerabilidad para las finanzas publicas. «El elevado nivel de deuda y el previsible deterioro del saldo fiscal de los próximos años sitúan también la sostenibilidad de las comunidades autónomas en una posición de mayor vulnerabilidad», según el texto.

Herrero ha incidido en que es el momento de aclarar todas las incógnitas ara dar un poco de certidumbre y seguridad al marco fiscal de las administraciones territoriales.

También ha señalado que ha habido una reactivación «muy intensa» a lo largo del segundo trimestre de la economía, fundamentada por las menores restricciones a la movilidad y a los avances en la vacunación.

Sin embargo, como contrapunto a la buena evolución de los indicadores económicos, la AIReF ha señalado que sí que ve señales contrapuestas entorno al Plan de Recuperación de cara a 2021, por las que «se podría pensar con la información que se tiene que se podría observar un menor impulso».

Por otro lado, ha indicado que el ritmo de los contagios en España así como en otros países, pero sobre todo en la Unión Europea, llevaría a «una menor afluencia de los turistas internacionales de cara al verano, lo que pone en jaque a uno de los pilares que fundamentan la economía española», según la Institución, que ha alertado de que podría haber un aumento de la tasa de morosidad empresarial, que podría afectar al empleo.

FONDOS EUROPEOS

El informe de la AIReF también recoge, gracias a la información facilitada por las administraciones públicas, una previsión más ajustada a la realidad de la implementación de los fondos europeos, «abandonando el supuesto de neutralidad en el déficit de 2021».

En este sentido, asume para este año una ejecución de los gastos inferior al 80% previsto de los fondos asignados a las comunidades autónomas y, en mayor medida, una menor imputación de ingresos, que se compensará en años posteriores.

También continúa considerando un efecto neutral sobre el déficit de la implementación del Plan de Recuperación en 2021, aunque traslada a años posteriores parte de la ejecución prevista para 2021 en el informe anterior.

Según la AIReF, los ingresos alcanzarán, sin incluir el Plan de Recuperación, el 41,4% del PIB, lo que supone un crecimiento del 8,5% respecto a 2020, pero algo menos de una décima respecto al informe anterior.

Además, aunque el escenario macroeconómico no ha registrado modificaciones significativas, la positiva evolución de la recaudación en la primera parte del año ha llevado a incrementar, principalmente, las previsiones de recaudación en el Impuesto de Sociedades, cotizaciones sociales, IVA e Impuestos Especiales.

Por el contrario, se ha incorporado el impacto de las modificaciones de la fiscalidad sobre la electricidad, que, en el caso del Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica se compensaría con una menor transferencia al sistema eléctrico. Incluyendo el Plan de Transformación, los recursos se situarían en el 43% del PIB.

Los gastos, sin incluir el Plan, se situarían en poco menos del 50% del PIB. Además, ha señalado que los datos de ejecución conocidos hasta la fecha han llevado a elevar el gasto en determinados aspectos, como en la remuneración de asalariados, el Ingreso Mínimo Vital (IMV) o en la formación bruta de capital fijo para incorporar el impacto de la actividad ordinaria de la Sareb.

También se ha trasladado a 2022 la compensación por la revalorización de las pensiones en 2021 por debajo de la inflación. Por otro lado, el informe destaca que el importante aumento del ‘stock’ de deuda pública legado de esta crisis sumado a un elevado nivel de partida sitúa la sostenibilidad de las finanzas públicas tanto para el conjunto de las administraciones públicas como para el subsector de las comunidades autónomas en una posición de gran vulnerabilidad.

La AIReF ha dicho que, en ambos casos, se requiere una reducción gradual y sostenida del déficit público hacia el equilibrio estructural para reconducir la deuda hacia los niveles previos a la pandemia a lo largo de la próxima década.

Para el conjunto de las administraciones públicas, el mantenimiento en el largo plazo de un déficit estructural similar al de 2024, esto es, entre el 3,5 y 4,5% del PIB, estabilizaría la ratio de deuda en niveles sensiblemente superiores al 100% del PIB. Por su parte, respecto a las comunidades autónomas, las simulaciones realizadas señalan que serán necesarias al menos dos décadas para alcanzar el límite de referencia del 13%.

REDUCCIÓN LIGERA DE LA DEUDA A FINAL DE 2021

La AIReF estima una ligera reducción del rato de deuda a final de 2021 hasta un 25,5% debido al fuerte crecimiento esperado, ya que se mantiene la estimación de un deterioro fiscal en el conjunto del subsector y ha destacado que el aumento de la ratio de deuda será desigual por comunidades.

Por último, ha apuntado que la planificación es fundamental para que las distintas administraciones adopten decisiones presupuestarias con una visión estratégica y de medio plazo y ve necesario dar visibilidad a las comunidades autónomas y corporaciones locales de cara a la elaboración de sus presupuestos para 2022 y sus estrategias fiscales, «lo que resulta complicado al quedar abiertas muchas incógnitas».

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