Salones Epilogo

ana pozuelo

Ana Pozuelo es la Viñadora del 2015 en el ámbito cultural. Al día siguiente de recibir el galardón, en plena Feria, quedamos con ella para charlar en un sitio emblemático, en Lauticia nada menos. El tiempo (que se pasa volando) y, sobre todo, la información han ido postergando la publicación de la entrevista. La Navidad es época de vacaciones, balances y recuerdos. La música está siempre vigente y presente, por lo que vamos a aprovechar estas fechas para contar lo que Ana nos dijo, al final del verano.


Virgen de las Viñas

Comenzamos por el principio, como no puede ser de otra manera, como Ana llega al arte de Euterpe. «En mi casa siempre ha habido afición a la música, a mi padre le ha gustado siempre, mi padre tocaba la guitarra, de forma no profesional y siempre se ha oído música clásica». Su padre, Felipe Pozuelo, junto con Covadonga Pedrero fundaron una pequeña escuela de música que fue el origen del actual Conservatorio. «Cuando mi hermana, que es mayor que yo, se metió en el Conservatorio, en mi casa compraron un piano». Después, cuando ella pudo, ingresó en el conservatorio y «me encantaba», nos destacaba Ana su gran relación con Covadonga Pedrero.

Luego vinieron los cursillo de profesores de Madrid en Tomelloso «Santiago Mayor, Rafael Marzo… Y ya ellos fueron los que me abrieron un poco la visión de dedicarme profesionalmente a la música. Algo que yo nunca había pensado». Y así comenzó a ir a Madrid a tomar clases de piano, paralelamente con Covadonga «desde muy pequeñita íbamos los fines de semana para allá a estudiar con Rafael Marzo. Luego continué  el Grado Profesional en Madrid y el Superior».


DipuCR – Sabores del Quijote

Por otro cursillo de verano en Francia «al que fui con unos amigos en plan “vamos a pasarlo bien”»  conoció a Jeanine Bonjean «fue un flechazo profesional con esta profesora y pensé que me tenía que ir a estudiar con ella». Volvió a casa, se lo comunicó a sus padres «y les dio un “yuyu” porque me iba a Francia y eso no estaba en los planes». Además, a Ana todavía le quedaba un poco para acabar el Grado Superior «luego lo acabé por libre».

Ha realizado numerosos cursos de perfeccionamiento con pianistas como: Guillermo Gonzàlez, Ernesto Rocío, Marta Maribona, Badura Skoda, Rafael Muñoz, la propia Jeanine Bonjean, Santiago Mayor y Rafael Marzo, con quien ha trabajado durante muchos años adquiriendo grandes conocimientos de técnica e interpretación pianística.


Dipu CR – Aniversario Edificio

Entendemos que la música en general y el piano en particular requiere mucho sacrificio «es como un deporte, si lo dejas pierdes». La ejecución musical tiene mucho de habilidad y entrenamiento «es un deporte de músculos pequeños que tienen que actuar automáticamente. Para ello es necesaria mucha repetición hasta que la mano no lo piensa. Si lo piensas tardas mucho». Lo sacrificado del arte que ha escogido Ana Pozuelo es «que tienes que estar todos los días. Mi profesora Francesa dice que la música no es como la pintura, que si un día pintas una cosa, al día siguiente te la vuelves a encontrar como la has dejado. Si dejas un día la música, en lugar de avanzar, retrocedes. Nunca te quedas donde estás».

Ana Pozuelo vive en París, allí tiene su familia y su trabajo. Hace tres ferias (que es como se mide el tiempo en la Semana Grande de Tomelloso) actuó en la Plaza de España como solista de la Orquesta Lutetia, un concierto organizado por la Asociación Pro Música Guillermo González. Lo recordamos con ella. «Formo parte de lo orquesta, como un miembro más. Cuando montan una obra para piano y orquesta soy la solista, pero mientras, como digo, soy una más. Ha habido un par de años que no me han necesitado. En diciembre y abril llevan un programa con piano y vuelvo con ellos».



El año pasado se incorporó al grupo Las Malenas «un grupo femenino de tangueras. Es una formación consolidada que ya tiene su puesto en el mundo del tango y vamos haciendo conciertos muy interesantes y participando en festivales». Tienen un proyecto «apasionante» con una cantante francesa con la que van a grabar. Están adaptando las canciones de esta intérprete a su estilo. El repertorio de Las Malenas «son tangos con voz, la mayoría, también instrumentales y los arreglos son  especiales para el sexteto».

Metidos en tangos y milongas, según contó Covadonga Pedrero durante la entrega de los Viñadores, Piazzolla es uno de los compositores favoritos de Ana Pozuelo. «Me gusta y lo he tocado mucho cuando tenía el dúo “Aires de Tango” con Larissa Orloff».  Con “Aires de Tango” graba su primer disco en noviembre de 2008. El dúo realiza numerosos conciertos en Francia, principalmente en Paris (Casa del Tango, Teatro L’Ile de Saint Louis, Casa de Argentina, Hotel George V, Habana Jazz Club, Swan Bar, Bock du Bohême, Café Concierto Vissi d’Arte) y en España (Tomelloso, Burgos y Albacete).



También tiene un proyecto con una pianista a cuatro manos «que me encanta, tenemos un feeling especial. Estamos montando un programa muy bonito en conmemoración de la I Guerra Mundial».

Ana se ríe cuando le preguntamos que si vive de la música y si se puede «Sí, vivo de la música y se puede vivir. Ahora, si tú tienes ganas de comprarte un Porche y un chalet, mejor no te dediques a ella. Para mí, vivir de la música es hacer lo que me gusta, elegir lo que quieres y poder ir pagando tu vida cotidiana».



En Tomelloso hay mucha afición a la música y «a mí eso me satisface. Ahora hay menos actividades en el Conservatorio que en mi época con lo de los cursillos. La Asociación Guillermo González ofrece numerosos conciertos…  A la gente de Tomelloso le gusta mucho la música. Lo que me da pena es que el Conservatorio se haya quedado en el grado elemental».

En cuanto a sus preferencias «me gusta mucho Nelson Freire, un pianista brasileño. Lo prefiero para ciertos compositores como Schumann y Brahms. Me encanta Horowitz para Scarlatti y cosas más “chiquititas”. Y Martha Argerich, también me gusta ».  Para los compositores prefiere la época del XVIII «Rameau en Francia y el Padre Soler en España. Esa época y ese estilo me encanta. Me gusta mucho el romanticismo alemán y la música francesa y la española ni te cuento, Falla Albéniz… Me monté allí en Francia todo un repertorio de música española desde el siglo XVIII al XX».


MANCHATEL – Fibra orange proximamente…

Los padres consideran que además de estudiar música hay que estudiar algo para comer «a mí me preguntaban, “¿Qué estudias?” y yo respondía: “Piano”. Y me decían, “No, de carrera”».  A los padres les cuesta, nos asegura «a los míos, a pesar de que les gustaba la idea, les dio miedo. Hoy en día, con lo difícil que está todo, lo mejor es hacer lo que te guste. Así, al menos, te levantas tranquilo por las mañanas». En ese sentido aseguraba que «hay que apoyar la vocación de la gente y, si estás en un pueblo, no te toca nada más que salir fuera. Y eso debe llevar un apoyo económico».

La vida de Ana Pozuelo “empieza y acaba” en la música «es una profesión, que para bien o para mal, tiene un amor odio por momentos porque no puedes cerrar la puerta e irte a casa. En casa también hay piano y te está llamando. Nunca paras». Y No solo de música clásica se alimenta «me gusta todo, el flamenco, la guitarra, el tango, música rock y pop… en casa se oye de todo. A mi pareja le gusta la música lounge, tranquila, y no hay ningún problema. A Rafael, que es mi hijo de dos años, cuando oye un piano dice: “mamá, mamá”».

Está deseando volver a tocar en Tomelloso «con Las Malenas o con el piano a cuatro manos».

EURO CAJA RURAL PIE

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here