sábado, 14 febrero, 2026

El amor en tiempos actuales: lo que de verdad sostiene una pareja

Reflexiones sobre cómo han cambiado las relaciones y qué pilares siguen siendo imprescindibles

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Estamos en febrero, el mes en el que inevitablemente hablamos del amor. San Valentín nos invita a mirar hacia la pareja, pero más allá de lo simbólico, creo que es importante preguntarnos cómo son hoy las relaciones y qué ha cambiado respecto a las parejas tradicionales.

Si miramos atrás, el concepto de pareja estaba muy asociado a un modelo concreto: hombre y mujer, convivencia, familia. Es cierto que valores como el compromiso, la educación compartida o el deseo de construir en común siguen existiendo. Pero la tipología de pareja ha cambiado mucho. Hoy hablamos de relaciones entre hombres, entre mujeres, de distintas formas de convivencia. Y eso forma parte de una evolución social positiva, donde cada persona elige libremente con quién quiere compartir su vida.

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Nuevas formas de conocernos

Uno de los cambios más significativos no está solo en quién forma la pareja, sino en cómo nos conocemos. Antes era habitual hacerlo en entornos presenciales: amigos de amigos, una cafetería, una discoteca. Ahora muchas relaciones comienzan a través de redes sociales o aplicaciones.

Esto genera inquietud en muchas personas. En consulta escucho con frecuencia el miedo y la desconfianza que provocan estas formas de contacto. Detrás de una pantalla no siempre nos mostramos como somos realmente, y eso puede crear dudas. Aun así, también es cierto que muchas parejas se conocen así y construyen relaciones sanas y bonitas. Lo importante es actuar con calma, con prudencia y sin perder de vista quién soy y qué necesito.

Los pilares que no cambian

Más allá de cómo nos conozcamos o del tipo de pareja que formemos, hay algo que no cambia: los pilares que sostienen una relación.

Para mí, el primero es la comunicación activa y efectiva. No se trata solo de hablar, sino de escucharnos, entendernos, prestar atención real a lo que el otro expresa. Cuando hay comunicación, hay base.

Unido a esto está el apoyo emocional. Siempre digo que una pareja es aquella que me hace la vida más fácil, no más difícil. No hablamos solo de apoyo económico o práctico, sino de sentir que la persona que tengo al lado me comprende, me acompaña y está ahí cuando lo necesito.

El respeto es otro pilar esencial. Respetar implica aceptar opiniones, preferencias, tiempos y formas de ser. Significa llegar a acuerdos desde la comprensión, no desde la imposición.

Y, por supuesto, el compromiso. No entendido como posesión, sino como elección mutua. “Yo estoy contigo y tú estás conmigo”. Cuando compartimos nuestra intimidad y confiamos en alguien, el engaño o la traición generan un dolor profundo. Después de una ruptura de la confianza, volver a creer no es sencillo.

Más allá del amor romántico

Muchas veces nos dejamos llevar por la idea del amor romántico: la euforia del principio, las “mariposas”, la intensidad inicial. Eso forma parte del inicio de la relación, pero mantenerla en el tiempo requiere algo más sólido.

Una relación estable se construye sobre comunicación, apoyo, respeto, compromiso, confianza y fidelidad. Sin estos elementos, la pareja se resiente.

También es importante hacerse una pregunta clave antes de iniciar o mantener una relación: ¿qué necesito yo de una pareja? ¿Qué quiero realmente? A partir de ahí, valorar si esa relación encaja con nuestras necesidades.

Y algo fundamental: no podemos entrar en una relación pensando que la otra persona cambiará. Es un error frecuente creer que con el tiempo, la convivencia o los hijos alguien será diferente. Las personas solo cambian si ellas quieren hacerlo, no porque otro lo espere.

En este mes de febrero, cuando hablamos tanto de amor, os invito a reflexionar. Que el amor que vivamos sea real, no impuesto por obligación o miedo a la soledad. Porque el amor sano no genera tensión constante, sino bienestar compartido.

Recordemos siempre los pilares: comunicación, apoyo emocional, comprensión, respeto, confianza y compromiso. Ahí es donde realmente se construye una pareja.

Elena Benito Lara
Elena Benito Larahttps://www.elenabenitopsicologia.com/
Doctora en Ciencias de la Salud, Psicóloga General Sanitaria y Neuropsicóloga

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