16.4 C
Tomelloso
domingo, 14 abril

Claves de la evolución del mercado petrolífero y del precio del petróleo brent

Hablar de petróleo es hacerlo, indisociablemente, de una materia prima fundamental dentro de nuestro devenir diario. Y no solo hablamos de combustible. No en vano, se trata de un activo presente en fertilizantes, plásticos, telas, detergentes, carreteras e incluso, por mencionar solo algunos ejemplos, alimentos o fármacos.

En definitiva, un verdadero motor, nunca mejor dicho, de la economía global. Por si fuera poco, su peso, como principal fuente de energia de nuestra sociedad, es tal que su escasez es capaz de tambalear, o incluso tumbar por completo, la economía mundial. ¿Queréis conocer la situación actual del mercado y las previsiones a corto y medio plazo? Nos os perdáis nuestros apuntes económicos y sociales para descubrirlo.

¿Qué es el petróleo brent?

Antes de entrar a hacer cualquier tipo de apreciación de índole económico, conviene tener meridianamente claro qué es eso del petróleo brent. Una definición que viene a referirse a la mezcla de más de una docena de tipos de crudo extraído, casi todos ellos, del Mar del Norte. Todo un referente cuyo precio, medido en barriles, es un indicativo claro del estado del mercado financiero global. No en vano, es la materia prima de referencia para elaborar los gasóleos y gasolinas más utilizados en, por poner el ejemplo que más nos compete, territorio europeo.

Fluctuaciones constantes

Puestos en antecedentes definitorios, una de las principales señas de identidad de la materia prima que aquí nos ocupa es su estado de constante fluctuación. No en vano, el precio del petróleo brent siempre se ha caracterizado por las continuas subidas y bajadas con picos realmente preocupantes. Algo que se ha acrecentado durante los últimos años por, entre otras muchas cuestiones, los estragos económicos y sociales causados por la pandemia, la invasión de Ucrania o la consecuente crisis del gas.

Un contexto a la baja

Es cierto que el precio del barril de petróleo brent lleva años dándonos malas noticias. Al menos en cuanto a precios se refiere. No en vano, aunque durante el siglo XX los precios han sido más o menos estables, a partir del año 2005 han sido varios los periodos con claras y evidentes explosiones alcistas. Dicho lo anterior, y aunque el valor de media del barril de brent ha ascendido durante este último mes hasta los 82,90 dólares, si echamos la vista atrás, y nos referimos a los últimos 12 meses, el descenso acumulado ronda el 30%. Algo que puede ayudarnos a comprender un contexto que nos aboca al ya manido «mejor que ayer, pero peor que hace un mes».

Estimaciones de la OPEP

A pesar de los elevados precios del crudo, y hablamos bajo un prisma eminentemente histórico, la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) ha elevado recientemente su previsión de demanda de petróleo a nivel global para 2023. Ascendiendo hasta 101,9Mbarr./día. Un incremento de más del 2% que supone un hito a corto plazo. No en vano, ya han pasado más de dos meses desde la última vez que dichas previsiones apuntaban a un aumento en la demanda. Algo que los expertos achacan al descenso de las restricciones sanitarias (COVID-19) en China, las tensiones rusas o los conflictos entre productores. Por mencionar solo algunos de los motivos de mayor peso y trascendencia abordados por la propia OPEP.

Factores a tener en cuenta

¿Cuáles son los motivos de esta tendencia a la baja (precios) del mercado energético? Como siempre, son muchos los factores que han influido en esta nueva serie de altibajos. Las expectativas que apuntan a una nueva subida de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (con las consecuencias que ello implicaría para la economía yanki), el temor a entrar en una fase de destrucción de demanda (disminución permanente de la demanda) o la apertura china, con un crecimiento por debajo del inicialmente previsto, son algunas de las cuestiones a tener en consideración en el marco más cortoplacista.

En definitiva, nos encontramos ante un activo realmente complejo que no solo se rige por la oferta y la demanda, sino también por la coyuntura social y económica enmarcada dentro del ámbito global. Algo que hace que cualquier previsión económica, amparada en modelos estadísticos, pueda quedar desfasada en cuestión de semanas o incluso días.

Un futuro incierto

Para finalizar, nos vais a permitir el «chiste» al afirmar que el sector petrolífero está que arde. No en vano, el pronunciado descenso del precio del petróleo brent parece desacelerar a la misma vez que asciende, de forma directamente proporcional, el temor frente a las medidas adoptadas por la Reserva Federal de Estados Unidos y el optimismo por la reapertura china.

En este contexto, convulso y de constante y continuos cambios, convendrá estar pendiente del panorama económico, social y financiero más inmediato para poder aproximarnos con cierta precisión a las tendencias imperantes durante los próximos meses y años.

+ Noticias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí