Hay géneros musicales que nunca tendrán fecha caducidad como el rock, el pop o el rap pero… ¿esto también sucede con las bandas? Lo cierto es que responder a esta pregunta puede ser algo complicado, ya que hemos visto ambos lados de la balanza. Por una parte hemos podido ver bandas que se han mantenido en un mismo sonido y han decidido dejar de ser creativos, pero hay otras que prefieren explorar continuamente subgéneros musicales y perfeccionar temas antiguos suyos, este es el caso de M-Clan.

Este grupo de origen murciano cuenta con una trayectoria más que respetable, comenzando sus andaduras en 1993 y continuando hasta el día de hoy creando música de lo más variada y disfrutable. En sus inicios, la banda apostó por el rock sureño y un sonido setentero que se había visto influido por los gustos musicales de Carlos Tarque y Juan Antonio Otero, que eran muy aficionados a escuchar bandas como The Black Crowes o Led Zeppelin.

Todo este popurrí daría lugar a sus dos primeros álbumes llamados Un Buen Momento y Coliseum, donde era fácil ver esa influencia sureña en los temas que los catapultaría a la esfera nacional e internacional del rock, realizando giras junto a leyendas como Extremoduro, Barricada o Bon Jovi.

Una de cal y otra de arena para la banda murciana

Poco tiempo después, decidirían explorar un sonido más comercial junto al productor Alejo Stivel, exmiembro de Tequilla, que provocaría la aparición de discos como Usar y Tirar y el increíble Sin Enchufe, un álbum grabado totalmente en directo y de manera acústica. Este discazo incluiría el tema más famoso de la banda, Carolina, junto a temas versionados de Rod Stewart y la Rolling Stones.

Tras esto y con la banda ya entrada en los 2000, empezaría una etapa algo convulsa donde cambiarían de productor y de guitarrista debido a ciertos problemas internos, dando lugar a unos álbumes algo irregulares como son Defectos Personales y Sopa Fría que estarían a medias entre el rock sureño y el melódico. M-Clan no se establecería como una banda multigénero hasta en 2007, fecha en la que publicarían Memorias de un Espantapájaros¸ un disco de rock melódico que destaca por contar con unos ambientes oscuros y unas letras llenas de metáforas.

El rock sureño y el folk se dan la mano en los conciertos de Tomelloso con M-Clan
Uno de los discos más oscuros de la banda

La crítica consideró este álbum como uno de los más serios y elaborados de la banda, y lo cierto es que no es para menos, pasábamos de unas letras ya harto-conocidas y unos riff de guitarra más que clásicos, a composiciones musicales complejas y temas de mayor complejidad tanto en su estructura como en su narrativa.

La etapa más experimental y galardonada de M-Clan

Pero este disco tan solo era un preludio de lo que estaba por venir. En 2010, en plena crisis mundial y musical, M-Clan decidiría volver a cambiar su dinámica musical, tornándose más bipolares debido a la mezcla de sonidos más propios del metal y el soul, lo que daría como resultado un álbum atemporal como es Para no ver el Final. El disco sería todo un éxito que le permitiría realizar más de 60 actuaciones por toda España y una gira por Argentina.

Ya para finales de 2012, la banda decidiría finalizar este periodo multigénero que había tenido con el disco Arenas Movedizas, esta obra recopilaba todos aquellos elementos que habían tenido éxito en sus dos álbumes anteriores, pero esta vez con un sonido mucho más rico en detalles y profesional que les daría la nominación de la revista Rolling Stone a “Disco del Año”.

Vinícola de Tomelloso

Tras una etapa llena de giras donde M-Clan celebraría sus 20 años en la escena musical junto a amigos como Enrique Bunbury (Héroes del Silencio), Fito Cabrales (Fito y Fitipaldis) y Ariel Rot (Tequila), tocaba volver a los estudios de grabación y a las raíces del rock ‘n’ roll. Para ello, la banda se sumergiría de nuevo en el sonido de los 70 que los vio nacer y en el folk americano, dando lugar a su penúltima creación titulada Delta.

Ya en 2022 la banda sacaría su último disco hasta la fecha que comparte la esencia de Sin Enchufe, al ser un álbum grabado en directo y realizado de manera totalmente acústica que recopila los mayores hits de la banda. Estoy hablando de En Petit Comité, que no os extrañaría que fuese el tipo de concierto que podremos encontrar este 28 de agosto en Tomelloso, por lo que si lo tuyo son los ritmos tranquilos y harmoniosos, esta es una cita que no te puedes perder.




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