José Antonio Moreno, el inspector jefe de la Brigada de Seguridad Ciudadana de la Comisaría de Policía Nacional de Puertollano, ha relatado este jueves cómo condujo en solitario contra la línea de tiro para salvar vidas en Argamasilla de Calatrava.

Este experimentado agente, que además cuenta con un alto grado de preparación física y técnica, fue el protagonista, junto a sus compañeros, de una sobrecogedora maniobra que contribuyó a salvar vidas en el tiroteo de Argamasilla de Calatrava, que se saldó con un agricultor y un policía local fallecidos, incluido el francotirador, y un policía local y un guardia civil heridos.

Según ha relatado el propio José Antonio este jueves ante los medios de comunicación, la llegada de la Policía Nacional se produjo cuando el tirador ya estaba disparando y en una zona de cultivo en la que se encontraba herido el agricultor que posteriormente falleció, así como policías locales y guardias civiles, que se encontraban en el suelo bajo el fuego, sin que pudieran levantarse ante el peligro inminente de que recibieran un disparo.

El cordón policial del operativo estaba a mucha distancia por el alcance que tenía el rifle con mira telescópica. La Policía Nacional llegó tras recibir la llamada de auxilio de la Policía Local a través del 091, con un contingente de cinco funcionarios, todos ellos reconocidos profesionales, al mando del inspector jefe de seguridad ciudadana José Antonio Moreno, con bastante experiencia en estas situaciones, toda vez que estuvo en el Grupo de Operaciones Especiales de la Policía Nacional en Barcelona. Fue él quien decidió entrar en solitario con el todoterreno campo a través en dirección al francotirador e interponer el coche delante del agricultor, que era la víctima que se encontraba más cerca al lugar de los disparos.

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La excepcional intervención de José Antonio radica en que decide intervenir él solo sin involucrar a más compañeros por el riesgo que suponía esta maniobra. No en vano, tuvo que conducir el vehículo parapetado en el interior, es decir, agachado y sin mirar por el parabrisas mientras recibía los disparos de frente. De este modo consiguió colocar el coche a modo de parapeto, tras el cual se colocaron él mismo y los guardias civiles y policías locales.

Desde esta posición intentaron por todos los medios evacuar al agricultor herido, mientras se colocaba un camión blindado de una empresa de seguridad privada Loomis como medida excepcional de protección. El camión fue prestado con carácter excepcional para esta operación, ya que se encontraba en esos momentos circulando por la cercana carretera de Aldea del Rey.

Fue en este momento de la refriega, siempre bajo el fuego del tirador, cuando recibieron los disparos los policías locales. Posteriormente, todos los heridos pudieron ser evacuados en el interior del camión blindado, operación durante la cual uno de los disparos pasó por debajo del camión e impactó contra el guardia civil herido.

José Antonio apenas da importancia a su relato a medida que lo desarrolla, pero sin duda su excepcional valía y profesionalidad ante las amenazas más sobrecogedoras han contribuido a salvar las vidas de más personas en el trágico suceso de este miércoles.

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