Alrededor de 560.000 profesores, en torno al 80% del total, serán evaluados de aquí a 2024 de sus competencias digitales, la primera vez que se medirá en España su conocimiento en este ámbito en una escala que irá del A1 al C2 -a semejanza de la enseñanza de idiomas- y que les reportará una serie de recompensas.

El compromiso de España con la Comisión Europea es formar al profesorado en este área y acreditarlo después. Para ello, el Gobierno ha repartido este año casi 300 millones de euros a las comunidades, procedentes de los fondos europeos, explica en una entrevista con EFE el director del Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y Formación del Profesorado (INTEF), Julio Albalad.

El Marco de Referencia de la Competencia Digital Docente acordado recientemente con las comunidades, que se publicará en las próximas semanas en el BOE, establece un modelo de progresión: del A1 y A2 (Básico), al B1 y B2 (Intermedio) y al C1 y C2 (Avanzado).

Por ejemplo, en el A1, el profesor dispone de conocimiento teórico sobre el uso de las tecnologías digitales o de experiencia docente práctica, pero no de ambas. «Sería el nivel que tiene un docente al acabar la carrera»; mientras los niveles C son de innovación e investigación.

En estos momentos, añade Albalad, se está trabajando con las comunidades autónomas en cómo será el proceso de acreditar.

«Creemos que hay dos maneras muy fáciles: bien a través de la formación -he hecho equis número de cursos y la autoridad educativa los certifica o convalida-, y la segunda vía es evaluar con una prueba, sobre todo pensando en los niveles más sencillos, porque los más altos conllevan práctica en el aula».

El compromiso con la Comisión Europea es certificar al 80 % de los profesores españoles en competencia digital de aquí al 2024. «No solo se trata de formarlos sino de acreditarlos».

Las comunidades han comenzado a formar ya a sus docentes, «lo que nos queda a todos por cerrar es ese proceso de acreditación, que es lo más laborioso, porque nunca se ha hecho (certificar una competencia digital). Esperamos que para finales del curso 2022-2023 se pueda comenzar», agrega el director del INTEF.

Para incentivar o recompensar al profesorado que se preocupa por mejorar estas habilidades se podrá tener en cuenta este elemento en un concurso de traslado, en unas oposiciones o para acceder a puestos específicos como desempeñar el cargo de responsable TIC de un centro.

FOTOGRAFÍA DE SITUACIÓN DE LOS CENTROS: FLAQUEZAS Y FORTALEZAS

Lo segundo que se persigue es que los centros sean digitalmente competentes y cada uno de ellos elabore su propio plan digital.

«Consiste en que se autoevalúen y analicen en qué situación están respecto a las tecnologías, qué uso hacen de las infraestructuras, cómo se comunican con las familias, qué uso hacen profesores y alumnos de los elementos digitales y, una vez hecha la foto, redacto el plan, viendo dónde tengo flaquezas, dónde mejorar…».

Aunque las comunidades son las que tienen las competencias en educación, el INTEF les da las pautas para recorrer este camino y, entre otras cuestiones, les ha propuesto «liberar» a docentes para que puedan asesorar a los centros. «La mayoría de las comunidades ya han hecho estos contratos, normalmente docentes, para que todos los centros tengan su plan digital».

Andalucía es una de las regiones que ha hecho un diagnóstico inicial de situación, basándose en la autopercepción de su profesorado y cuyo resultado refleja que tiene un 10-15 % del profesorado en el nivel C; el 50 % en los escalones B y el resto en el A, pero «no es ciencia, solo percepción», explica.

La mayoría del profesorado sabe usar la tecnología -un conocimiento acelerado por la pandemia y el cierre de los centros educativos que provocó-, pero a estos profesionales se les pide más: «deben saber crear recursos, manejarlos, compartirlos y enseñar a utilizarlos de forma correcta a los alumnos. Es algo que hay que reforzar», concluye.




DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí