Desde el pasado mes de noviembre, el precio de las facturas de la luz y del gas han subido significativamente, una realidad económica que se ha visto empeorada por la invasión de Ucrania, un conflicto internacional que ha inflado más aún los recibos. Nadie escapa de esta necesidad de ahorro energético, ni siquiera la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM).

Según informa el Vicerrectorado de Sostenibilidad e Infraestructuras, la facturación de los meses de enero y febrero, junto a las estimaciones para los próximos dos meses, suman 2,73 millones de euros, lo que supone un 47% del presupuesto previsto por la institución. La conclusión es clara: este sistema no es viable económicamente. Por esta razón, la UCLM ha decidido poner en marcha una serie de medidas, de momento de carácter temporal, para hacer frente a estos gastos.

En primer lugar, habrá cambios en la calefacción de los edificios, reduciendo el horario de uso de 07:00 a 12:00 horas, a excepción de aquellos que requieran de un funcionamiento continuo (como el animalario o los laboratorios de investigación). Algunas zonas, como halls o pasillos, podrían incluso reducir más aún este horario.

Asimismo, teniendo en cuenta la actual situación sanitaria, se seguirán empleando los protocolos de ventilación actuales. Fuera del horario establecido o en los espacios que se deje de climatizar, se realizará una ventilación natural.

En segundo lugar, y en cuanto a la red eléctrica de los edificios, se limitará a 1/3 de su capacidad la iluminación de zonas comunes, pasillos o halls, así como de las zonas exteriores que dependan de la UCLM. En cuanto al resto de la iluminación interior, se dividirán los edificios en sectores para estudiar dónde eliminar su uso. A esto habría que añadir que los termos de agua caliente sanitaria quedarán apagados, salvo en aquellos casos donde sea estrictamente necesario.

Las siguientes medidas están vinculadas con la concienciación de la comunidad universitaria. Desde la universidad han establecido que no se podrán usar aparatos de calefacción o frío individuales, todos los aparatos informáticos deben ser apagados al finalizar las jornadas, se apagarán las luces de los edificios que no estén siendo usados y solo se hará uso de los ascensores en casos estrictamente necesarios.

Inma Delgado Fotografía New Born

Por último, y en cuanto a las medidas que afectan principalmente a los espacios y gestión del personal, habrá cambios en los horarios de los edificios administrativos, puesto que se cerrarán en horario de tarde y pasarán a estar abiertos de 08:00 a 16:00 horas. Además, los distintos edificios de la universidad permanecerán cerrados en horario de tarde una vez finalicen los exámenes, sumado al cierre general que se espera para todo el mes de agosto.

A esto se añade que desde este miércoles, 23 de marzo, al personal de administración y servicios con jornada de tarde se le trasladará a horario de mañana o se le habilitará el teletrabajo, siempre y cuando no sea necesaria la presencialidad para sus labores.

En definitiva, se trata de una serie de medidas que la UCLM se ha visto obligada a establecer tras la evidencia de una emergencia económica que ya ha hecho estragos en otras universidades de España, como es el caso de la Universidad de Zaragoza, que ha decidido eliminar la calefacción en sus edificios.




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