Hace 4 años, Alejandro Ramírez relevó a José Márquez Arcas en la presidencia de la Hermandad de la Virgen de las Viñas. Sin embargo, solo ha podido vivir una romería desde su cargo de responsabilidad, ya que estos dos últimos años no se ha podido celebrar esta tradición en todo su esplendor por culpa del Covid-19. Este año vuelve a celebrarse este evento, que posiblemente sea el más importante del año para la gran mayoría de los tomelloseros, y hemos querido que Alejandro nos cuente sus impresiones. Hemos compartido mesa con él, ofreciéndole un respiro en una semana de poca relajación.

Entomelloso: Después de dos largos años de incertidumbre, estamos en la casilla de salida de la Romería 2022, ¿cuáles son las expectativas sobre la misma?

DO La Mancha

Alejandro Ramírez: Las expectativas son altas, y después de dos años creemos que hay un profundo deseo entre los tomelloseros de poder celebrar esta fiesta, que es una de las que más pasión y devoción despiertan en la mayoría. Las circunstancias nos han hecho vivir esta celebración estos dos últimos años de manera muy diferente, con recogimiento y silencio, pero con la misma devoción de siempre. Creemos que aunque nos haya tocado tomar decisiones que muchas veces no eran fáciles, siempre optamos por la prudencia y el sentido común. Ahora estamos en un momento en que las circunstancias son más propicias para la celebración, pero tenemos que seguir haciéndolo con precaución y respeto al virus que aún anda entre nosotros.

ET: ¿Están programados todos los actos como en la romería 2019, o hay alguna restricción?

AR: En principio no hay restricciones, y se celebrará una romería clásica, con todo el programa de actos igual a 2019, pero con el respeto y sentido común colectivos del que nuestros paisanos suelen hacer gala. Así que se usarán todas las medidas aconsejables y buscaremos siempre la seguridad.

ET: Supongo que habéis tenido que trabajar contrarreloj, ya que hasta hace pocos meses no tendríais ninguna seguridad de poder celebrarla, ¿cómo ha sido ese trabajo de organización?

AR: Esta celebración es algo que no se puede improvisar porque hay muchos factores que pueden alterar el evento, y todo necesita de una grandísima planificación y coordinación, y aunque hay cierta mecánica adquirida por el trabajo de organización de muchos años se necesita mucho trabajo para organizarla. Desde la Junta Directiva llevamos varios meses trabajando y planificando, a pesar de no tener la seguridad de poder celebrar la romería, pero sabíamos que si se celebraba, tendría que estar todo planificado, y corrimos el riesgo de que todo nuestro trabajo hubiera podido ser estéril, pero ha merecido la pena.

"La Romería de la Virgen de las Viñas está entre las 4 o 5 más concurridas de España"
Jesús Benito, Manuel Buendía y Alejandro Ramírez durante la entrevista

ET: ¿A cuántas personas implica el trabajo de organización y coordinación de todos los actos?

AR: Entre los Cuerpos de Seguridad del Estado, Cruz Roja, seguridad privada, limpieza y organización, calculamos que pueden intervenir más de 200 personas, pero a eso hay que añadir todos los trabajadores de las tascas, conductores de autobús y resto de personal que trabaja para que todo salga a la perfección. También habría que tener en cuenta el movimiento económico de esta celebración. La hermandad es el máximo responsable de la organización y por lo tanto es la que coordina, pero entran muchas instituciones (Ayuntamiento, Junta, Diputación, Ministerio del Interior, etc) y también están las empresas privadas de hostelería, mantenimiento y servicios, así que la celebración de la romería podría implicar a más de 500 personas.

ET: Tomelloso no es una ciudad particularmente religiosa, al menos de forma visible, ¿cuál crees que es la causa de que esta romería provoque tanto fervor?

AR: Creo que los tomelloseros con respecto a las celebraciones religiosas no son exhibicionistas, pero su fe es muy auténtica y eso lo comprobamos durante todo el año por las visitas que recibe el santuario. El día de la romería es una fiesta en la que conviven la espiritualidad y la diversión, y creo que ambas son totalmente compatibles, porque cada persona vive su devoción de una forma, pero todas son válidas. Durante el fin de semana hay tiempo para todo, y muchas personas que el domingo se divierten, el sábado han participado en la procesión de las antorchas, uno de los actos más emotivos de toda la celebración. Las formas de vivir la fe son muy variadas, pero no debemos olvidar que nuestra romería es una celebración religiosa.

ET: La procesión de las antorchas es un acto que se lleva celebrando 29 años y que ha tenido una repercusión tan grande que cada año atrae a más personas. Por otro lado, hay muchas críticas desde ciertos sectores de edad sobre la forma de vivir la romería de los más jóvenes, más parecida a un «macrobotellón». ¿Crees que esas críticas pueden ser puntos negativos para poder conseguir la declaración de la romería Fiesta de Interés Turístico Nacional? ¿Habría que incluir más actos para ello?

Bogas Bus

AR: Como ya he dicho, creo que cada uno vive su devoción de distintas maneras. Todos hemos sido jóvenes, y en esa etapa de nuestras vidas estas celebraciones las hemos vivido de forma más festiva, porque cada edad tiene unos comportamientos naturales. Tenemos muchos factores atractivos como atracción turística. Es una romería que, a pesar de contar con solo 80 años, tiene muchos contenidos culturales y de tradición que la hacen singular, como la vestimenta típica, las reatas, las carrozas de verde, etc.

Nuestra romería es muy singular, y eso la hace muy atractiva a visitantes foráneos. Muy pocas romerías de España reúnen a treinta mil personas, y aunque no tengo datos, creo que estaríamos entre los cinco primeros de ese ranking. Tomelloso tiene un atractivo cultural enorme, desde las distintas disciplinas artísticas, las cuevas, los bombos, el vino como aglutinador de todo ello. Creo que nuestra romería es un poco la representación de todo ese patrimonio cultural. Aunque conseguir ese título no es algo que nos obsesione, sí que nos gustaría que eso ocurriera, porque sería un bonito tributo para nuestra querida patrona.

Contrariamente a lo que se cree, Tomelloso no tuvo patrona hasta 1942, año en que un claretiano, originario de Aranda del Duero, vino a Tomelloso a dar unas conferencias, habló de la Virgen de las viñas, la cual era patrona de aquellas tierras, lo que inspiró al entonces párroco don Agustín Moreno a traerla como patrona a María Santísima en la advocación de las viñas. Era la única virgen que respondía a las necesidades de Tomelloso, cuya base económica estaba -y sigue estando- en la vid. Antes de aquello, los vecinos de Tomelloso se unían a la celebración de la romería de La Virgen de Peñarroya, que el último domingo de abril reunía a los vecinos de Argamasilla de Alba, pero esta nunca fue patrona de Tomelloso.

Se cuenta que todos los años se producían peleas entre vecinos de uno y otro pueblo, y que un año llegó a ser una auténtica batalla campal, por lo que las autoridades municipales se plantearon muy seriamente disponer de una patrona propia. No sabemos cuánto hay de cierto en ello, pero era muy lógico que un pueblo, que llegó a convertirse en ciudad gracias al viñedo y su producción vinícola, no podía tener otra patrona que La Santísima Virgen de las Viñas.




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