La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha alertado sobre la situación «crítica» que padece la Atención Primaria en Castilla-La Mancha a causa de la alta incidencia de la variante ómicron, apuntando que la dedicación a la tramitación de bajas y altas laborales afecta a la detección y tratamiento de otras patologías.

Cuando la sexta ola todavía no ha llegado a su cima, los médicos de familia se han convertido en personal de gestión administrativa en la elaboración de partes de alta y baja laboral por incapacidad temporal, ha afirmado CSIF en nota de prensa. «Se encuentran desbordados, se ha pasado del colapso a la caída libre de la Atención Primaria que deja escenas habituales de largas colas a las puertas de los centros de salud», han añadido.

Desde la central sindical han manifestado que la alta transmisión de la variante ómicron ha aumentado la carga burocrática de la Atención Primaria, «lo que debería haber tenido como respuesta la contratación de profesionales y personal de apoyo al facultativo para realizar esta labor». Además, la Atención Primaria, han añadido, también soporta el diagnóstico de pruebas diagnósticas de COVID-19, el seguimiento de casos y la vacunación, lo que mengua enormemente el foco a otras patologías, que están pasando desapercibidas.

A ello, han continuado, se suma el tema de los propios profesionales contagiados, alegando que en el último mes se han confirmado 638 positivos de personal sanitario del Sescam, de acuerdo a los datos del Ministerio de Sanidad.

Más allá de soluciones administrativas con el Instituto Nacional de la Seguridad Social, CSIF ha acusado al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) de inacción y ha vuelto a reclamar como medidas urgentes incrementar la plantilla orgánica en todas las categorías, sustituir a todos los profesionales desde el primer día, la baremación de una Bolsa Selecta que permitiría acceder al sistema a nuevos trabajadores, concurso permanente de traslados y convocatoria de movilidad interna voluntaria, entre otras. Es crucial que los refuerzos COVID se reconviertan en plantilla estructural del Sescam.

Aunque el Gobierno regional anunció el pasado 23 de diciembre que sería Inspección de Trabajo quien tramitaría las bajas laborales, esta herramienta no es ágil y se termina realizando la tramitación habitual en los centros de salud bajo exigencias y presión de los pacientes, ya que tanto trabajadores como empresas necesitan la confirmación del parte de baja el mismo día en el que se produce.

Así, los médicos de familia continúan realizando toda la comunicación de las incapacidades, por lo que «no se ha solventado en absoluto» la situación de una Atención Primaria en caída libre.




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