Cáritas Tomelloso está de celebración. A finales de octubre se cumplían 30 años desde que la entidad recibía la donación de la Casa de la calle Nueva de manos de Carmen Molinero. Se trata de un regalo que supuso un antes y un después para Cáritas, puesto que la entidad pudo poner en funcionamiento sus talleres.

«Hay un refrán que dice que en la vida hay que ser agradecido», expresaba la directora de Cáritas Tomelloso, Teresa Requena, por lo que se decidió poner una placa en nombre de Carmen Molinero para que el municipio conozca esta donación.

Requena ha recordado que cerca de los años 60, la entidad solo contaba con la Parroquia de la Asunción, a la que se sumaron las personas jóvenes de Acción Católica. Posteriormente, sobre los años 70 se consolidó una interparroquial pequeña.

La aportación de esta casa sería una nueva oportunidad de progreso, por lo que la entidad local ha querido hacer un pequeño reconocimiento a Carmen Molinero, reuniendo además a los voluntarios para pasar una tarde más «distendida».

Por su parte, la directora provincial de Cáritas Diocesana, María Concepción Aranguren, se ha mostrado agradecida por poder conocer en persona a los trabajadores de Cáritas Tomelloso, la acción que realizan y los centros con los que cuenta.

Asimismo, ha recalcado que se trata de una oportunidad para seguir animándoles a trabajar «por y para los favoritos de Dios», especialmente en una época tan complicada derivada de la salida de la pandemia. «Debemos luchar todo lo que podamos», ha añadido.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here