El presidente del PP, Pablo Casado, ha comprometido el apoyo de su partido a las protestas del sector primario, asegurando que todas las movilizaciones que se están convocando son «justas» y dando por hecho que ha llegado el momento en el que hay que decir «hasta aquí hemos llegado».

Casado, que ha participado en el Congreso de Asaja en Ciudad Real, ha asegurado que el campo está sometido a «desprecio, rigidez laboral», ataques y acusaciones de que es un ámbito «arcaico, esclavista y contaminante», por lo que ha querido arropar las reivindicaciones de agricultores y ganaderos.

«Ya sé que hay políticos que no han pisado un campo en su vida y no han visto a un agricultor más que en una serie de Netflix. Se piensan que las cosas del supermercado se fabrican con inteligencia artificial, pero los que admiramos lo que hacéis no os vamos a dejar solos», ha afirmado.

Ahora, las cosas «van mal», sube la inflación, sube el precio de carburantes, faltan materias primas y suben los precios, «y eso al final repercute en los consumidores y se ensaña» con el campo.

Ha sido en este punto donde ha querido hacer un «análisis objetivo de lo que está pasando», empezando por poner el acento en la transformación que ha acometido el sector primario gracias a las «ayudas justas e imprescindibles» recibidas de Europa.

Pero este año «se da por bueno que la PAC llegue con 5.000 millones de euros menos», lo que supone «un problema», tras lo que ha recordado que ministros del PP se quedaron «hasta las cuatro de la mañana» para defender una correcta financiación de la Política Agraria Común para España.

Los costes, ha dicho, crecerán un 10% aparejados a un 15% menos de producción, lo que junto a la reducción de las ayudas será contraproducente para el sector agroalimentario.

Además, el Ministerio de Agricultura tendrá en los Presupuestos Generales del Estado un 3% menos para el próximo año, algo que va en contra de lo que ocurre con el resto de partidas, que sí que crecen. Esto es para Casado síntoma de que «no se cree en la agricultura» desde el Gobierno de Pero Sánchez.

La infrafinanciación del campo español, que tiene «un PIB del 11%, como poco», recibirá sólo un 0,75% del montante total de los fondos europeos que están por venir para la recuperación.

«Algo no cuadra. Quien ha negociado la recepción de fondos europeos no apuesta por el campo. No lo podemos entender, y más cuando lo que sabemos es que de ese total no se ha ejecutado nada», ha lamentado.

SUBEN LOS COSTES

Los problemas de financiación del sector primario se acumulan a la subida de gasoil, agua, luz, plásticos, fertilizantes o piensos, en un contexto en el que «el sector no puede esperar».

La «rigidez» de la labor del campo «se convierte en ruinosa cuando hay unos costes de producción que se disparan», según ha dicho Casado.

A esto, ha sumado que los agricultores y ganaderos están siendo «atacados», rechazando que los empresarios del campo «sean esclavistas» cuando sus trabajadores son «su familia».

«Que se diga que el sector cárnico y ganadero es contaminante es injusto», ha asegurado, defendiendo que los profesionales son los primeros que cuidan el medioambiente.

Ha sido este el punto en el que ha cargado contra las «recomendaciones» alimentarias del Gobierno de España, mostrando su preocupación por la «demonización» de productos como el azúcar.

Le preocupa, igualmente, la legislación en torno al sector primario; así como el «ataque a la ganadería al proteger al lobo», una especie que «estuvo en peligro de extinción, pero que ya no es su caso», y ahora también «hay que proteger a los corderos y a los ganaderos que a veces tienen miedo».

Otro elemento «a tener en cuenta al hacer leyes animalistas» es para Casado la defensa del mundo de la caza; punto en el que ha hablado de la problemática que representa también la subida de impuestos y de costes laborales, «que puede ser la puntilla para el sector».

Por ello, confía en que no se derogue una reforma laboral que «ha permitido crear empleo» pese al leve crecimiento económico y que «ha diferenciado la temporalidad de la precariedad».

El líder de la oposición ha pedido además «precios justos a los agricultores» y hacer cumplir la ley de Cadena Alimentaria en un contexto en que el sector «produce a pérdidas».

También, ha propuesto acuerdos con terceros países «con homologación de la producción» para no tener que competir con otros países «con una mano en la espalda».

El ‘Plan Agua’ con cargo a fondos europeos es otra de sus peticiones, abundando en que hay que apuntalar la puesta en marcha de infraestructuras hidráulicas para que fluya el líquido elemento.

«Donde no hay agua no hay rentabilidad, donde no hay agua hay despoblación. Si conseguimos que el agua llegue con infraestructuras que se pueden pagar con fondos europeos, se entenderá que la solidaridad y la concepción de que el agua es un recurso nacional, de todos, no tenga que depender de la solidaridad de una cuenca que no tiene sus infraestructuras desarrolladas», ha aseverado.

Pablo Casado también se ha mostrado preocupado por la falta de relevo generacional en el sector primario, un problema que podrá acarrear más «dependencia del exterior», un factor que ha unido con el problema de la despoblación.

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