El año 2021 se despedirá con tiempo estable y ascenso de las temperaturas, a consecuencia de las altas presiones que se irán imponiendo en España, asociadas a la llegada de una masa de aire subtropical, lo que dará lugar a la ausencia de lluvias y a un ascenso térmico hasta situarse en temperaturas primaverales, según ha informado la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

«Probablemente tengamos en España temperaturas diurnas más propias de plena primavera, el mes de abril o incluso de comienzos de mayo», ha destacado el portavoz de la AEMET, Rubén del Campo.

Sin embargo, esto no ocurrirá en toda España, ya que las altas presiones también propiciarán que aparezca el fenómeno de inversión térmica, que consiste en que las temperaturas serán más bajas en fondos de valle que en zonas más altas. Esto es, lo contrario de lo que ocurre en una atmósfera teórica.

Así, ha indicado que las inversiones térmicas cuando se producen en invierno dan lugar a bancos de niebla en el interior que podrán ser persistentes y en esas zonas el ambiente será fresco e incluso frío. Otro de los efectos de la inversión térmica es un empeoramiento de la calidad del aire cerca de los grandes focos emisores como grandes ciudades, ya que el aire cálido situado sobre el aire frío actúa a modo de tapadera, puesto que asimismo, este fenómeno suele darse junto a la ausencia de vientos, lo que impide la dispersión de los contaminantes.

El portavoz ha explicado que este martes volverá a llover en Galicia, entorno de Pirineos y no se descarta en puntos del Cantábrico, Sistema Central y Andalucía occidental, aunque en estas zonas las lluvias serán débiles. En el resto tenderán a remitir y habrá algunas nubes en el resto, con vientos intensos en los tercios norte y este de la Península, donde las rachas podrán volver a superar los 80 kilómetros por hora.

Las temperaturas subirán, sobre todo en la mitad norte, a orillas del Cantábrico y del Mediterráneo, así como en el Guadalquivir, donde podrán superar los 22 grados centígrados (ºC).

El jueves 30 de diciembre se asentará la estabilidad por completo con la presencia de altas presiones subtropicales, aunque aún seguirá lloviendo en el oeste de Galicia.

En el resto se esperan cielos poco nubosos y sin lluvias, aunque la estabilidad atmosférica propiciará la aparición de extensos bancos de niebla en buena parte del interior. Las nieblas serán persistentes en las mesetas y en la cuenca del Ebro y en esas zonas las temperaturas serán frescas.

El portavoz indica que «fuera de ahí», las temperaturas diurnas subirán, mientras que las nocturnas descenderán. Es decir que aumentará la amplitud térmica pero prevé «pocas heladas» por la noche. Durante las horas centrales del día se alcanzarán los 18ºC o más en Galicia, en el entorno del sistema Central, en ciudades como Ávila o Segovia e incluso en algunos valles del Pirineo pasarán de 20ºC, igual que en buena parte del Cantábrico, el área mediterráneo del tercio sur peninsular y Baleares.

En concreto, ha insistido en que el jueves 30 los termómetros se situarán entre 5 y 10ºC por encima de lo normal en la mayor parte de la Península salvo zonas donde las nieblas persistan. «Incluso podrán estar entre 10 y 15ºC por encima de lo normal en zonas de montaña», ha apuntado.

Con este tiempo primaveral el día 31 de diciembre, la Nochevieja estará marcada por tiempo estable, sin lluvias «prácticamente en cualquier punto del país» y con nieblas persistentes en los valles del Duero y del Ebro.

Las temperaturas mínimas descenderán «ligeramente» pero las máximas volverán a subir y dará lugar a una jornada «anormalmente templada» para la época del año en las horas centrales del día, con valores entre diez y quince grados por encima de lo normal en amplias zonas del este de la Península, aunque de nuevo el ambiente será fresco en las zonas donde persistan las nieblas.

Por último ha adelantado que la primera madrugada del 2022 no será «especialmente fría» respecto a lo habitual, sin apenas heladas salvo e puntos de la meseta norte. La noche de Año nuevo el mercurio estará entre 5 y 10ºC por encima de lo normal por el fenómeno de inversión térmica salvo en las zonas más altas, pero más frescas y cerca de las normales en las cuencas del Duero del Ebro del Tajo, en Madrid y en el valle del Guadalquivir.

El día de Año Nuevo será un día de cielos poco nubosos y ambiente cálido, de nuevo con temperaturas entre 5 y 10 grados por encima de lo normal, salvo en las zonas donde siga la niebla, en los valles del Duero y del Ebro.

A partir del domingo, 2 de enero, podrán pasar algunos frentes al extremo noroeste de la Península, pero predominará de nuevo el ambiente anticiclónico en el resto de España, con posibles bancos de niebla y temperaturas que bajarán y darán paso a un aumento de las heladas tanto en la meseta norte como en otros puntos del interior.

Respecto a Canarias, se espera que toda esta semana tenga un tiempo estable, con cielos en general poco nubosos y temperaturas en ascenso y que, al igual que en la Península, serán más altas de la habitual y también prevé polvo en suspensión que podría dar lugar a calima.

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