Noticias: el taximetro

Banderas y camisetas a juego, por Pedro Muñoz Plaza

Lunes, seis de la mañana. El despertador, implacable, te pone de nuevo en pie. Hoy también hay partido, todos los días hay partido. Saltamos al césped y la realidad nos vuelve a meter la pierna de mala manera. Se oyen gritos, se agitan banderas. Desde el palco —calentito en invierno y fresquito en verano— se apela a nuestro sentimiento patrio; también se untan árbitros y se intercambian vergonzosos maletines repletos de dinero obtenido en más que dudosos negocios. Un tipo, con la mano en el pecho, canta un himno. Bufandas y gestos obscenos de hooligans desde el primer anfiteatro dan...

Orden establecido, por Pedro Muñoz Plaza

Imagino lo que debía ser la lucha obrera,  la lucha por la igualdad de la mujer, de los gays o cualquier otro colectivo o minoría de finales del XIX y principios del XX. Aquellos trabajadores de jornadas interminables y míseros jornales en huelga. Imagino a aquel empresario gordo, con chistera y puro en la comisura de los labios, apoyado por los poderes políticos y económicos, dejando en la calle o metiendo en la cárcel, en el mejor de los casos, al cabecilla obrero; condenando así al hambre a su numerosa familia, dando escarmiento y haciendo ver al resto de...

Tiempos nuevos, ¿tiempos salvajes?, por Pedro Muñoz Plaza

Africanos encaramados a la valla de Melilla, saliendo arrastras de nuestro saquito de tierra o muriendo ahogados en masa en el mar más civilizado del mundo. Modernas cámaras de gas reconvertidas en barcazas que siegan vidas a destajo. "Son solo negros", diría un afamado periodista, columnista e intelectual asiduo de tertulias varias que yo me sé.

El mensajero no tiene la culpa, por Pedro Muñoz Plaza

Está cabreado, muy cabreado. En el taller, frente al montón de chatarra inservible en que se ha convertido su otrora espectacular todoterreno, que tanto esfuerzo le costo conseguir, grita, despotrica y echa pestes sin pensar contra todo lo que se mueve. Desquiciado, abandona el taller con la obsesiva idea de encontrar culpables y hacer rodar las cabezas necesarias para compensar todo lo que le está pasando

Deudas para someter voluntades, por Pedro Muñoz Plaza

Quien nos iba a decir que en pleno siglo XXI el poder del dinero continuaría estando por encima del bien y del mal. Se nos llena la boca de siglo XXI cuando queremos resaltar lo avanzado de los tiempos que nos está tocando vivir: derechos humanos, igualdad, democracia, libertades básicas comúnmente aceptadas por todos... ¡Que estamos en el siglo XXI, hombre!