Qué tipos de aceite de CBD existen y en qué se diferencian

Comparte

Seguro que más de una vez has oído hablar del cannabidiol (CBD). Este compuesto, que se encuentra de forma natural en las plantas de cáñamo, ha pasado en muy poco tiempo de ser prácticamente desconocido a convertirse en todo un fenómeno social. Hoy en día forma parte de la rutina de miles de personas en España, especialmente de quienes buscan alternativas más naturales para aliviar el dolor, reducir la ansiedad o mejorar la calidad del sueño. Todo ello, además, sin los efectos psicotrópicos asociados al tetrahidrocannabinol (THC).

El aceite de CBD es la forma más habitual de consumir este compuesto no psicoactivo. Se puede encontrar sin demasiadas complicaciones en tiendas especializadas en CBD legal en España. Ahora bien, cuando llega el momento de elegir uno, es normal que surjan dudas. Sobre todo porque no siempre está claro qué diferencia hay entre los distintos tipos de aceites de CBD. De hecho, mucha gente parte de la idea de que todos son prácticamente lo mismo, pero no es así. En realidad, hay tres tipos principales, y cada uno tiene sus propias características, que afectan tanto a su composición como a los efectos que puede ofrecer. Por eso, entender bien estas diferencias no es un detalle menor: es lo que ayuda a escoger el producto que realmente encaja con lo que se busca.

Aceite de CBD de espectro completo

El aceite de CBD de espectro completo es el que contiene todos los compuestos naturales del cáñamo. Esto incluye una pequeña cantidad de THC (siempre por debajo del 0,3%), además de otros cannabinoides como el CBG (cannabigerol) y el CBN (cannabinol). A todo ello se suman los terpenos, que son los que aportan el aroma y el sabor tan característicos de la planta, y los flavonoides, conocidos por su acción antioxidante. En conjunto, se trata de un tipo de aceite pensado para quienes quieren beneficiarse del llamado efecto séquito, es decir, de la acción conjunta de todos estos compuestos trabajando en sinergia. El resultado es una experiencia más completa, con un perfil más fiel al cáñamo y unos matices de sabor que se perciben, sencillamente, como más naturales.

Aceite de CBD de amplio espectro

El segundo tipo es el aceite de CBD de amplio espectro. Este, al igual que el de espectro completo, conserva todos los compuestos naturales del cáñamo, como otros cannabinoides y terpenos, pero pasa por un proceso adicional que elimina por completo el THC. De esta forma, se puede disfrutar de un efecto séquito moderado, pero sin la presencia de THC en absoluto.

Aislado de aceite de CBD

El tercer tipo es el Aislado de aceite de CBD. En este caso hablamos de un producto muy refinado, con un 99% de CBD puro y sin otros compuestos del cáñamo. Esto tiene una ventaja clara: permite ajustar la dosis con bastante precisión y resulta muy fácil de usar, lo que lo convierte en una opción adecuada para principiantes o personas más sensibles. La contrapartida es que, al no incluir otros cannabinoides ni terpenos, no se da el efecto séquito. En consecuencia, sus efectos pueden percibirse como más limitados en comparación con los otros dos tipos.

+ Noticias